Máximo Kirchner renuncia al PJ bonaerense y carga contra la dirigencia peronista: “Me gusta construir, no administrar berretines”
Tras dejar la presidencia del PJ bonaerense, Máximo Kirchner criticó a la dirigencia peronista por su “electoralismo”, cuestionó la compra de aviones F-16 y reveló que Cristina Kirchner recibió un chihuahua de regalo durante su prisión domiciliaria.
Horas después de dejar la presidencia del PJ bonaerense, Máximo Kirchner desató una fuerte crítica interna, cuestionando el “electoralismo” y la falta de convicción de muchos dirigentes, en un mensaje que resuena en la política nacional y provincial. El líder de La Cámpora fue el invitado estelar en un streaming de “Patas TV”, donde también participó la diputada Mayra Mendoza.
En su primera aparición pública tras el anuncio, Kirchner afirmó que hay una fecha para que los afiliados voten si no hay unidad, pero aclaró su postura. “A mí, más que administrar berretines me gusta construir políticamente”, declaró. Agregó que puede ser un defecto o una virtud, pero que no le gusta construir en función de que la construcción termine en uno mismo.
Una etapa de debate para el peronismo bonaerense
El dirigente anticipó lo que vendrá para el espacio político. “Lo que vendrá para el peronismo bonaerense es una etapa de discusión y debate”, aseguró. Sin embargo, mostró un aspecto positivo de su gestión al frente del partido: “Si hay cuestiones de las que estoy contento es de no haber arrastrado al peronismo bonaerense a votar un acuerdo con el FMI que impacta en toda la provincia de Buenos Aires”.
Vestido con una remera provocadora, similar a la que usó en la reunión en Malvinas Argentinas, lanzó un diagnóstico duro sobre la dirigencia. “Cada vez hay más dirigentes electorales y menos dirigentes políticos”, criticó. Según su visión, en ese crecimiento del electoralismo hay un decrecimiento de quienes se abocan a temas técnicos y de gestión específica.
Críticas a la falta de convicción y al miedo
Kirchner profundizó sus cuestionamientos hacia sus pares. “No puede ser que haya dirigentes en el peronismo que en reuniones digan que si va a votar mucha gente perdemos”, expresó con incredulidad. Remarcó que, como movimiento nacional y popular, no se imagina a figuras históricas como Perón, Eva Duarte o Héctor Cámpora pensando de esa manera.
Para él, el desafío es mantener la vocación de poder y transformación más allá de los resultados electorales. “Hay una disputa entre perdurar y trascender, yo estoy más cerca de trascender que de perdurar”, sentenció, marcando una clara diferencia filosófica con otros sectores.
También apuntó contra la inconsistencia y el temor. “Hay gente que quiere estar ahí, y un día puede decir: ‘La vida por Cristina’, otro día ‘La vida por pirulo’… Esto no se puede hacer desde el resentimiento”, afirmó. Observó que mucha dirigencia ve la situación actual de la expresidenta Cristina Kirchner con vértigo y miedo. “Están medio timoratos”, dijo, y criticó que en sus propuestas eviten mencionar al poder económico.
Cuestionamientos a la defensa nacional y una situación trágica
El dirigente también se refirió a políticas del Gobierno nacional, vinculando un hecho trágico con una decisión de compra militar. “Uno ve los números del suicidio en la Argentina y es altamente preocupante”, comenzó. “De repente hay un sectorcito de la sociedad a la que la hacen mirar para arriba porque compran chatarra aérea pero cuando miras para abajo sucede en Olivos que se suicida un integrante del Ejército Argentino”, remarcó durante la entrevista del viernes por la noche.
Criticó abiertamente la adquisición de aviones F-16. “Esa contradicción de aviones no sé para defenderse de quién. Yo no estaría entendiendo muy bien para defenderse de quién, no sé cuál es la hipótesis de conflicto que tiene hoy Argentina. Me llama poderosamente la atención”, expresó. Y agregó irónicamente: “Mientras no lo usen en la Plaza de Mayo, está todo bien”.
Abogó por un Ejército con una visión más integral. “Uno apuesta a tener un Ejército altamente profesionalizado, es un ejército de San Martín, Savio, Mosconi, Perón, de tipos que aparte de entender de armas entendían de política, petróleo, de trenes, de desarrollo”, sostuvo. Contrastó esta idea con lo que ve hoy: “No esta cuestión medio entreguista, que no se entiende qué es y con los suboficiales y la parte más rasa del Ejército con sueldos de miseria, mientras compran F16 no sé a qué precio”.
La vida de Cristina Kirchner y un nuevo compañero canino
Máximo Kirchner también se refirió a la prisión domiciliaria de su madre. Criticó a la justicia por las restricciones en las visitas, pero contó que la expresidenta lleva una rutina activa. “De repente la ves haciendo sentadillas. Tiene una polenta y una voluntad enorme”, describió.
Además, reveló un nuevo integrante en el hogar. “Y ahora la compañera Mariel Fernández, intendenta de Moreno, le regaló una perrita. Espero que el Poder Judicial le deje tener ese chiguagua feo. No me gustan los chiguaguas”, dijo entre risas, generando un momento distendido en la charla con Mayra Mendoza.
Cuando la diputada provincial le señaló que las mascotas son lindas, Máximo bromeó sobre las tobilleras electrónicas. “Sí, pero los chihuahuas son medio tobilleros. Esto termina con el chihuahua rompiendo la tobillera, mordiendo la tobillera y llevándosela”, imaginó. Y concluyó, dirigiéndose a la Justicia: “Señores emperadores de la Justicia, es un chihuahua no es ella queriendo hacer nada extraño. Y el chihuahua adentro también, a alguna perrera irá a parar”.
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