Maduro conduce y dialoga: una entrevista sobre Trump, petróleo y una incursión militar no desmentida

Nicolás Maduro dio una entrevista manejando por Caracas. Habló de su tensa relación con Trump, no desmintió un ataque terrestre de EE.UU. y ofreció acuerdos sobre petróleo y narcotráfico, mientras criticaba a la oposición.

Por infotucuman · 02/01/2026 · min de lectura
Maduro conduce y dialoga: una entrevista sobre Trump, petróleo y una incursión militar no desmentida

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, concedió una extensa entrevista televisada mientras manejaba por Caracas. En ella, abordó su tensa relación con Donald Trump, no negó un supuesto ataque terrestre de EE.UU. y reiteró su disposición a acuerdos petroleros y contra el narcotráfico.

En una aparición mediática de alto impacto visual, el mandatario venezolano conversó durante más de una hora con el intelectual español Ignacio Ramonet. El formato, bautizado por Maduro como “pod-car”, imitó el estilo de entrevistas informales dentro de un vehículo en movimiento, popularizado en programas de televisión internacionales. La transmisión se realizó a través del canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), en lo que constituye una tradición anual de comienzos de año.

Un recorrido con café, seguridad y mensajes económicos

Durante el trayecto, escoltado por un amplio operativo de seguridad, Maduro manejaba, se reía y tomaba café servido por los otros ocupantes del auto: su esposa, Cilia Flores, y Alfred Nazareth “Freddy” Náñez, vicepresidente de Comunicación y presidente de VTV. El mandatario aprovechó para señalar obras de Caracas y lanzar afirmaciones sobre la economía. Aseguró que Venezuela lidera por segundo año consecutivo el crecimiento económico de América Latina y el Caribe, con 20 trimestres continuos de expansión desde 2021, y anticipó un crecimiento que podría superar el 9% para 2026.

Al ser consultado sobre un repunte inflacionario, Maduro lo atribuyó a un “sobrecalentamiento interno del comercio” y a un “ataque especulativo sobre la moneda”, responsabilizando a la derecha y al bloqueo internacional. En el asiento trasero del vehículo era visible una gorra con la leyenda “No war, yes peace” (No a la guerra, sí a la paz), un lema que el chavismo ha adoptado en su conflicto con Washington.

La sombra de Trump y la oposición venezolana

El diálogo derivó hacia la conflictiva relación con Estados Unidos. Maduro criticó la “doctrina Monroe” y el intervencionismo, afirmando que “el 95% de los venezolanos rechazan las amenazas militares de Estados Unidos”. También se refirió de manera dura a la líder opositora María Corina Machado, a quien describió como “muy aislada y repudiada en Venezuela”, adjudicándole un “85% de rechazo” y negándole toda capacidad para gobernar el país. Recordó que Machado, proscripta y galardonada con el Nobel de la Paz, vive en el exterior.

Respecto a las acusaciones de Donald Trump sobre vínculos con el narcotráfico y el Tren de Aragua, Maduro las desmintió categóricamente. “Inventaron lo del narcotráfico porque no pueden acusarnos de tener armas de destrucción masiva”, declaró. En cambio, presentó a Venezuela como víctima y destacó su “modelo perfecto de combate”, mencionando la neutralización de 431 aeronaves, principalmente provenientes de Colombia.

Disposición al diálogo y un ataque que no se niega

El presidente chavista extendió una mano para negociar. “Si quieren conversar seriamente de un combate contra el narco, estamos listos para hacerlo. Si quieren hablar del petróleo, Venezuela está lista para inversiones como Chevron, cuando quieran, donde quieran y como quieran”, manifestó. También se refirió al tema migratorio, criticando que Estados Unidos haya suspendido los acuerdos en la materia.

El momento de mayor tensión llegó cuando Ramonet le preguntó específicamente por el supuesto ataque terrestre de la CIA en suelo venezolano que había anunciado el gobierno estadounidense. Maduro optó por no confirmarlo ni desmentirlo. “Eso puede ser un tema que quizás conversemos dentro de unos días, en una segunda versión de este pod-car”, respondió evasivamente. Aseguró que el sistema defensivo nacional garantiza la integridad y la paz del territorio, concluyendo con un enigmático: “Te puedo adelantar algo por ahí”.

Una llamada telefónica y nada más

Para finalizar, el mandatario aclaró los rumores sobre sus contactos con Trump. Negó rotundamente que haya existido una segunda conversación telefónica, más allá de la que mantuvieron el 21 de noviembre desde sus respectivas sedes de gobierno. Relató que ese diálogo, de unos diez minutos, comenzó con un intercambio formal de “Mr. President” y fue “muy respetuosa” e incluso “agradable”. No obstante, lamentó que las “evoluciones posconversación no han sido agradables”, en referencia al recrudecimiento de las tensiones en las semanas siguientes.

La entrevista, una pieza de comunicación cuidadosamente orquestada, mostró a un Maduro confiado en los números económicos, dispuesto al diálogo en sus términos y firme al no desmentir una acción militar extranjera, mientras conduce literal y metafóricamente el relato oficial en medio de una crisis geopolítica.

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