Los trabajos del futuro ya buscan talento tucumano: cuáles son los perfiles digitales más demandados
La inteligencia artificial crea una brecha de talento en Argentina. Especialistas en ética digital, seguridad cuántica e integración humano-IA serán los perfiles más buscados. Tucumán, con su base educativa, puede formar a estos profesionales del futuro.
La inteligencia artificial y la computación cuántica están redefiniendo el mercado laboral argentino, y Tucumán tiene una oportunidad clave para formar el talento que las empresas ya buscan. Un informe revela que ocho de cada diez compañías en el país tienen dificultades para cubrir puestos técnicos, creando una brecha que demanda profesionales con una combinación única de habilidades digitales y sensibilidad humana.
Según el Informe del Mercado Laboral Argentino 2025 de Adecco, la falta de perfiles digitales especializados es una realidad palpable. Esta escasez no se debe solo a la formación técnica, sino también a que la cultura organizacional está en plena adaptación a la irrupción de tecnologías como la IA. El World Economic Forum estima que el 40% de los trabajadores a nivel global deberá adquirir nuevas competencias en los próximos años debido a la automatización.
Los cinco perfiles que marcarán la década
El análisis de la consultora Softtek identifica los roles que liderarán la demanda en Argentina. En primer lugar, estarán los especialistas en integración humana e IA, profesionales que optimizarán procesos en sectores como manufactura, salud y finanzas uniendo ambos mundos.
La seguridad de datos frente a nuevos desafíos será crítica. Por ello, los analistas de seguridad cuántica se volverán esenciales para proteger la información de bancos y empresas fintech ante el avance de la computación cuántica.
La ética cobrará un protagonismo inédito. Los expertos en ética de sistemas autónomos serán requeridos para evaluar el impacto social de la robótica, los vehículos autónomos y los algoritmos de decisión automatizada.
El desarrollo tecnológico requerirá una nueva mirada. Los desarrolladores de algoritmos avanzados deberán crear sistemas que sean no solo eficientes, sino también transparentes y responsables, con un foco claro en la justicia algorítmica.
Finalmente, la psicología se fusionará con la tecnología. Los especialistas en comportamiento de IA combinarán estos campos para diseñar experiencias digitales más humanas y empáticas para los usuarios.
La adaptación de las empresas argentinas
Un estudio de la consultora Strategy Latam, del Grupo Ceta, muestra que la mayoría de las organizaciones en el país ya utiliza inteligencia artificial, principalmente en sus áreas de Recursos Humanos para procesos de selección y desarrollo de talento. Sin embargo, más del 70% de los líderes consultados admitió no haber recibido formación formal en IA.
Las compañías reconocen que, si bien la tecnología mejora la eficiencia, la gestión humana sigue siendo la piedra angular. Las principales preocupaciones ya no giran en torno al reemplazo de puestos de trabajo, sino a los dilemas éticos que surgen y a la capacidad de los equipos para adaptarse a herramientas novedosas.
“Las organizaciones no deben enfocarse solo en la capacitación, sino también en acompañar emocional y culturalmente a sus equipos en el proceso de transformación”, sostiene Rocío Mondino, People Manager de Softtek Argentina.
El desafío de formar y retener el talento local
Argentina, y por extensión Tucumán con su sólida base universitaria, cuenta con un ecosistema tecnológico en crecimiento pero enfrenta brechas urgentes de actualización. Las empresas comienzan a invertir en reconversión laboral, alianzas con universidades y formación continua, aunque la velocidad del cambio exige respuestas más ágiles.
“Transformar la cultura organizacional es esencial. Los profesionales con mentalidad innovadora impulsan la evolución y desafían lo establecido”, destaca Rocío Mondino. El futuro del trabajo apunta a una sinergia donde lo tecnológico y lo humano se potencien, creando empleos valiosos que combinen conocimiento digital, pensamiento crítico y sensibilidad social.
Con creatividad y capacidad de adaptación, el país tiene el potencial de posicionarse como exportador de talento digital para la economía global. El objetivo final será formar profesionales capaces no solo de usar la tecnología, sino de comprender profundamente su impacto en la vida de las personas.
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