Los guardianes silenciosos de los ríos tucumanos: la estrategia natural que busca frenar las inundaciones

¿Puede un árbol nativo ser la clave para mitigar las inundaciones en Tucumán? Descubrí cómo el INTA Famaillá está recuperando los bosques de sauce criollo, una barrera natural olvidada que protege ríos y comunidades en el sur provincial.

Por infotucuman · 21/03/2026 · min de lectura
Los guardianes silenciosos de los ríos tucumanos: la estrategia natural que busca frenar las inundaciones

Frente a las recurrentes inundaciones que afectan al sur de la provincia, una solución ancestral y natural gana terreno. El INTA Famaillá lidera un proyecto para recuperar los bosques de sauce criollo, un aliado clave que actúa como regulador natural de las crecidas en las cuencas tucumanas. Esta estrategia, que combina conservación genética y restauración activa, busca devolver el equilibrio a los ecosistemas ribereños más castigados.

El trabajo se centra en el sauce criollo (Salix humboldtiana), la única especie nativa de su género en Argentina. Su presencia es vital en los cursos de agua del sur provincial, como los ríos Gastona, Marapa, Río Chico, Medina, San Francisco y San Ignacio, todos integrantes de la gran cuenca Salí-Dulce.

¿Cómo protegen los sauces a las comunidades?

Los especialistas Luis Fornés y Pablo Saravia, del INTA, detallan la función de estos bosques. Las extensas raíces de los sauces consolidan las barrancas y márgenes de los ríos, reduciendo significativamente la erosión. Además, durante las crecidas, ayudan a encauzar el agua, amortiguando los desbordes y ordenando el escurrimiento superficial.

Este efecto es crucial en zonas de pedemonte y llanuras deprimidas, donde el impacto de las inundaciones suele ser más devastador para las poblaciones y las actividades productivas. Más allá de la protección hídrica, estos corredores naturales son refugio de biodiversidad y favorecen el control biológico de plagas, beneficiando indirectamente a la agricultura.

Un banco de genes para salvar los ríos

Con una visión a largo plazo, el equipo del INTA Famaillá creó un Banco Clonal de Sauce Criollo. Este reservorio genético permite conservar y multiplicar ejemplares seleccionados por su alta resistencia al anegamiento. El material vegetal producido bajo estrictos estándares está disponible para proyectos de restauración en toda la provincia.

La iniciativa no se queda en el laboratorio. Incluye la distribución de plantas a viveros municipales y privados, y un trabajo mancomunado con gobiernos locales para identificar las áreas más críticas donde intervenir. La articulación entre instituciones es fundamental para la planificación territorial y la continuidad de estos esfuerzos.

En paralelo, el INTA Famaillá y la Fundación ArgenINTA mantienen convenios con YPF y la Subsecretaría de Medio Ambiente de Tucumán. El objetivo es abastecer de especies nativas al Vivero Provincial La Florida, en Monteros, asegurando la producción a escala para futuras plantaciones.

El marco legal refuerza esta tarea. La Ley Nacional de Bosques Nativos (N° 26.331) reconoce a los bosques ribereños como áreas de alto valor de conservación. Su degradación no solo acarrea sanciones, sino la pérdida irremplazable de servicios ambientales esenciales para la seguridad de toda la comunidad.

En un contexto de fenómenos climáticos cada vez más extremos, recuperar estos sistemas naturales se presenta como una herramienta concreta y complementaria a las obras de ingeniería. Los sauces, esos guardianes silenciosos de las orillas, vuelven a ser la primera línea de defensa del territorio tucumano contra la fuerza del agua.

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