Los cuatro muros que separan a la Argentina del grado de inversión, según Fitch
Fitch reveló los cuatro obstáculos que impiden a Argentina alcanzar el grado de inversión. ¿Sabés cuáles son y qué dice el Gobierno?
La Argentina mejoró su calificación crediticia, pero el camino hacia el grado de inversión sigue siendo cuesta arriba. La calificadora Fitch identificó los cuatro desafíos clave que el país debe superar para lograr ese anhelado objetivo.
A principios de mayo, Fitch elevó la nota de Argentina de “CCC+” a “B-”, y días después S&P hizo lo propio. Sin embargo, el país aún está dos escalones por debajo del grado de inversión, ese nivel que indica un riesgo de default muy bajo. Javier Milei ha señalado que esa es la meta del Gobierno.
Todd Martínez, senior director de Fitch para Latinoamérica, detalló los puntos críticos que deben resolverse. El primero es la acumulación de reservas y el despeje de vencimientos. “La Argentina encontró los dólares para pagar su deuda con la amnistía tributaria, el FMI o los multilaterales, pero para la próxima categoría necesitamos más previsibilidad”, explicó. Y agregó: “Finalmente, eso es lo que estamos viendo este año”.
¿Qué pasa con las reservas y los vencimientos?
Martínez reconoció que el indicador más pesado es la relación entre reservas y PBI, y también la cobertura de vencimientos. Si bien el Gobierno evitó salir al mercado internacional, las emisiones en dólares a nivel local fueron bien recibidas. “Todavía no tenemos despejado el 100% de los vencimientos de 2027, pero confiamos en que el Gobierno será proactivo”, afirmó. También destacó la necesidad de diversificar las fuentes de financiamiento y profundizar la desinflación.
El analista advirtió que Fitch estará atenta a la presión cambiaria y a la reacción del Gobierno: “Si hay un shock severo y el tipo de cambio llega al techo, tendrían que vender dólares. Lo bueno es que cambiaron las bandas y hay más flexibilidad”.
La demanda de pesos: un desafío silencioso
Otro punto clave es estabilizar la demanda de pesos. “El crédito en pesos se estancó, no hay intermediación y eso impide acumular reservas sin esterilizar”, señaló Martínez. Si la demanda de pesos creciera, el Gobierno podría acumular reservas de manera más eficiente.
Crecimiento que no llega a todos
El tercer desafío es el crecimiento dispar. Si bien la economía muestra cifras positivas, está concentrado en sectores primarios que generan dólares pero no empleo. “La sociedad no siente ese crecimiento. Los salarios y pensiones reales no han recuperado los niveles de 2022 y hay morosidad bancaria”, lamentó Martínez.
El riesgo político: la clave de largo plazo
Finalmente, el riesgo político es un factor determinante. “Para mejorar la calificación no solo depende de la aprobación de Milei. Queremos ver varios ciclos electorales con cierto consenso sobre el rumbo básico del país”, explicó. Y agregó que “para llegar al grado de inversión, probablemente tienen que pasar varios ciclos electorales”. Sin embargo, no descartó que la calificación suba antes.
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