Los cables que EE.UU. ocultó sobre Malvinas: la derrota ya se sabía antes de la rendición

Documentos desclasificados de la embajada de EE.UU. revelan que ya el 13 de junio anticipaban la derrota argentina en Malvinas. ¿Qué sabían y qué ocultó Galtieri?

Por infotucuman · 14/06/2026 · min de lectura
Los cables que EE.UU. ocultó sobre Malvinas: la derrota ya se sabía antes de la rendición

Mientras los combates en Puerto Argentino se intensificaban y la dictadura de Galtieri intentaba ocultar la realidad, la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires ya había trazado un panorama desolador. Cuatro documentos secretos anticiparon la caída de las islas antes del cese del fuego del 14 de junio de 1982. Estos cables, desclasificados por el Departamento de Estado, revelan cómo el gobierno de Leopoldo Galtieri sabía que la derrota era cuestión de tiempo, pero eligió mentirle al país.

El embajador Harry Schlaudeman, un diplomático de carrera designado por Jimmy Carter, reportaba directamente al secretario de Estado Alexander Haig. En sus informes, usaba los términos “Port Stanley” y “Falklands”, y combinaba datos oficiales con información de inteligencia propia y de la prensa porteña.

¿Qué decían los cables del 14 de junio?

A las 14:30 de aquel día, Schlaudeman envió el primer cable clave. Allí revelaba que se había establecido una “zona neutral para civiles y heridos” cerca de Puerto Argentino, gestionada por la Cruz Roja desde el 11 de junio. El documento señalaba: “La batalla por Port Stanley continúa con furia, pero los argentinos reconocen que es solo cuestión de tiempo antes de ser derrotados, aunque afirman que será una victoria pírrica para el Reino Unido”.

El informe también destacaba la visita del Papa Juan Pablo II, ocurrida días antes. Según la embajada, Galtieri se había beneficiado políticamente del encuentro, aunque el mensaje de paz del Pontífice “aparentemente cayó en saco roto”. La realidad fue otra: Galtieri fue barrido del poder apenas tres días después.

Los cables describían un frente de batalla con avances británicos de 3,5 kilómetros en tres días (según Argentina) u 8 kilómetros (según Reino Unido). “Todos están a la espera del próximo asalto británico. La expectativa general es que el Reino Unido eventualmente prevalecerá”, se lee. Y agregaban: “Muchos altos funcionarios del GOA han concedido públicamente la posibilidad de perder Stanley, pero quieren que al Reino Unido le cueste caro”.

El sarcasmo del embajador y el Mundial de Fútbol

Un día antes, el 13 de junio, Schlaudeman había utilizado un tono irónico en el cable “Buenos Aires 03538”. Comparó el clima invernal de Buenos Aires con la guerra: “Esta mañana es fría y gris… Parece no haber perspectiva de que salga el sol”. Luego vinculó el conflicto con el Mundial España 82, donde Argentina perdió contra Bélgica, y con la derrota del boxeador Sergio Palma ante Leo Cruz. “Así parece ser la forma en que este país mira hoy su cruel guerra en el Sur”, escribió.

El informe del 14 de junio también detalló la visita papal. La embajada señaló que las invocaciones a la paz de Juan Pablo II “fueron mucho más directas de lo que muchos predecían” y que la multitud coreó “Queremos la paz”, aunque la prensa las ignoró. Schlaudeman opinó que Galtieri se mostró como “un político consumado” y que la visita le aportó “dividendos políticos”, una lectura que la historia desmentiría.

El cese del fuego y la rendición

A las 23:30 del 14 de junio, Alexander Haig envió un mensaje urgente a todas las sedes diplomáticas: “Cese del fuego alrededor de Stanley. Thatcher confirmó que un cese del fuego efectivo entró en vigor”. Los argentinos enarbolaron banderas blancas y las tropas británicas recibieron órdenes de no disparar. El informe citó fuentes británicas que reportaron cerca de 100 bajas en Fitz Roy y la captura de “varios cientos” de soldados argentinos en un ataque nocturno el 12 de junio.

Al día siguiente, el 15 de junio, la embajada transmitió la versión argentina, ambigua y vaga. El comunicado 165 del Estado Mayor Conjunto solo mencionaba “condiciones de cese el juego y retiro de fuerzas”, sin detalles. Mientras, la agencia DyN informó que los británicos exigían 2.500 millones de dólares en reparaciones, el restablecimiento de la administración británica y el retiro de tropas. La propuesta fue calificada de “inaceptable” por fuentes militares.

La batalla de la desinformación en Buenos Aires

El cuarto cable, también del 15 de junio, anticipó la crisis política. Schlaudeman reportó: “El GOA ha estado evadiendo respuestas todo el día. Nadie ha pronunciado una palabra sobre la derrota”. Una multitud de entre 400 y 500 personas protestaba frente a la Casa Rosada pidiendo la renuncia de Galtieri. “Los comandantes de las fuerzas han estado reunidos. Sospechamos disensos”, agregó. La embajada también detectó el enfado popular: “La gente está muy enfadada. El gobierno le mintió al pueblo durante todo el episodio”.

Esa noche, Galtieri habló sin dar explicaciones. Solo dijo: “El combate de Puerto Argentino ha terminado”. Y amenazó: “El derrotismo será una traición”. La represión en Plaza de Mayo fue violenta: palos, gases y balas de goma. La embajada estadounidense concluyó: “Cualquiera que confiara en el juicio de Galtieri debe tener ahora serias y profundas dudas”.

También puede interesarle

Internacional
Internacional
Internacional
Internacional
Internacional
Internacional
Publicidad