Logro histórico en Tucumán: Salvó el corazón de una niña sin abrirle el pecho
Una niña de 10 años con un grave problema cardíaco recibió una segunda oportunidad con un procedimiento nunca antes visto en el sistema público local. ¿Cómo lograron los médicos tucumanos reparar su corazón sin necesidad de una cirugía mayor?
Una técnica de avanzada, mínimamente invasiva, evitó una cirugía a corazón abierto y permitió una recuperación casi inmediata. El servicio de Cardiología Infantil del Hospital de Niños de Tucumán realizó con éxito un implante valvular pulmonar percutáneo en una paciente de 10 años, marcando un hito para el sistema público de salud provincial.
La pequeña, que ya tenía antecedentes de una cardiopatía congénita operada, desarrolló posteriormente una endocarditis bacteriana. Esta complicación derivó en una insuficiencia pulmonar valvular severa que ponía en riesgo su salud.
¿En qué consiste este procedimiento revolucionario?
El cardiólogo infantil Antonio Cannata Sarmiento, quien encabezó la intervención, detalló que se optó por una técnica de alta complejidad. “Es un procedimiento de la más alta complejidad dentro de la cardiología de cardiopatías congénitas, tanto por la técnica como por los costos que implica”, afirmó el especialista.
El método consiste en colocar una prótesis valvular a través de una punción en la vena de la ingle, evitando por completo la cirugía convencional que requiere abrir el tórax y el corazón. Para este caso en particular, fue necesario preparar primero el tracto de salida del ventrículo derecho con un stent, dentro del cual se implantó finalmente la válvula.

Cannata Sarmiento remarcó las ventajas: “Con este tipo de procedimientos buscamos aliviar la patología de manera menos invasiva, logrando una recuperación mucho más rápida”. De no haber sido candidata para esta opción, la niña hubiera enfrentado una cirugía mayor, con riesgos incrementados y un tiempo de recuperación mucho más prolongado.
Un resultado que superó todas las expectativas
La evolución de la paciente fue calificada como “altamente satisfactoria”. Los controles clínicos, ecocardiográficos y radiológicos posteriores confirmaron el correcto funcionamiento de la válvula implantada, sin signos de insuficiencia ni obstrucciones. La zona de la punción en la ingle también presentó una adecuada recuperación.
Este éxito permitió que la niña recibiera el alta médica al día siguiente de la intervención, un hecho casi impensable para un procedimiento cardíaco de tal magnitud.

El trabajo en equipo detrás del milagro médico
La intervención fue posible gracias a un equipo multidisciplinario de primer nivel. Estuvo integrado por el jefe del servicio, Ricardo Falú; el especialista invitado Diego Antoni, de la Fundación Favaloro; y la anestesióloga Diana del Carmen, junto a un grupo de profesionales de enfermería e imágenes.
El procedimiento se llevó a cabo en la Unidad de Hemodinamia del Departamento de Cardiología Infantil del hospital, un espacio donde trabajan de manera articulada cardiólogos, cirujanos cardiovasculares e intervencionistas.
Desde el servicio destacaron el respaldo institucional para la provisión de insumos y materiales de alta complejidad, un factor clave que permite sostener estas prácticas de vanguardia dentro del sistema público de salud tucumano, a cargo del ministro Luis Medina Ruiz.
El área de Cardiología Infantil del Hospital de Niños atiende de manera integral diversas cardiopatías congénitas. Entre sus prácticas habituales se encuentran el cierre de ductus, comunicaciones interauriculares (CIA), el tratamiento de coartación de aorta y estudios diagnósticos mediante cateterismos, fundamentales para definir los tratamientos más adecuados para cada paciente.
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