Lo que hacés hoy puede evitar el Alzheimer mañana: la psiquiatra que revela cuándo empieza realmente

¿Sabías que el Alzheimer puede empezar a desarrollarse décadas antes del primer síntoma? Una psiquiatra revela los hábitos que lo previenen y las señales que no deberías ignorar.

Por infotucuman · 17/06/2026 · min de lectura
Lo que hacés hoy puede evitar el Alzheimer mañana: la psiquiatra que revela cuándo empieza realmente

La doctora María Luciana Ojeda, psiquiatra especialista en demencias, lanza una advertencia que no pasa desapercibida: el Alzheimer comienza a gestarse décadas antes del primer olvido evidente. Y lo más impactante es que gran parte de ese proceso depende de decisiones cotidianas que están en nuestras manos.

No se trata de alarmar, sino de tomar conciencia. Según la especialista, el 80% de las personas que notan que su memoria empeoró en los últimos diez años tienen alta probabilidad de que ese deterioro avance. Pero hay un dato esperanzador: el riesgo de demencia puede reducirse hasta un 45% con cambios sostenidos en el estilo de vida.

¿Qué hábitos protegen el cerebro?

El ejercicio físico encabeza la lista. No hace falta correr maratones: caminar, nadar o bailar mejoran la circulación y reducen la inflamación. Aprender cosas nuevas también es clave: un idioma, un instrumento o incluso cambiar la ruta al trabajo activan conexiones neuronales que el automatismo deja dormidas.

Las relaciones sociales son otro pilar que a menudo se subestima. El aislamiento prolongado aparece sistemáticamente como factor de riesgo en los estudios. En cuanto a la alimentación, el patrón mediterráneo —frutas, verduras, pescado, aceite de oliva— sigue siendo el más respaldado por la ciencia.

Depresión y Alzheimer: una dupla peligrosa

Uno de los datos que más sorprende es el vínculo entre la depresión y el riesgo de desarrollar Alzheimer. Las mujeres con depresión tienen el doble de probabilidades, mientras que en los hombres ese riesgo se cuadruplica. El tabaco, el alcohol, la hipertensión y la diabetes no controladas también dañan el cerebro en silencio.

El sueño, muchas veces sacrificado, cumple una función de limpieza esencial: durante el descanso nocturno se eliminan toxinas, incluidas las proteínas asociadas al Alzheimer.

Señales para no ignorar

Dificultad para tomar decisiones simples, distracción creciente o un estado de ánimo bajo prolongado pueden ser indicios de que el cerebro está bajo estrés. Ninguna confirma un diagnóstico por sí sola, pero todas justifican una consulta médica.

La doctora Ojeda lo resume así: las decisiones de hoy —cuánto dormís, qué comés, cómo manejás el estrés— tendrán consecuencias que se verán décadas después. El deterioro cognitivo no es un destino inevitable.

Caminar, dormir bien y mantener vínculos sociales son hábitos que la ciencia asocia directamente con menor riesgo de demencia.

(*) La Dra. María Luciana Ojeda (M.P. 07.257) es médica especialista en Psiquiatría. Diplomada en Adicciones, con formación en Terapia Dialéctico-Comportamental y abordaje cognitivo integrativo. Fellow en Demencias y Enfermedad de Alzheimer.

También puede interesarle

Sociedad
Sociedad
Sociedad
Sociedad
Sociedad
Sociedad
Publicidad