Las 20 cuadras más peligrosas de Los Ángeles: el infierno de Skid Row donde vivió la actriz de ‘La llamada’
¿Sabías que en pleno Los Ángeles existe un barrio donde miles viven en carpas y la violencia es moneda corriente? La trágica historia de la actriz de ‘La llamada’ que terminó en sus calles.
En el corazón de Los Ángeles, un barrio de solo 20 cuadras se ha convertido en el símbolo de la crisis de los sin techo en Estados Unidos. Allí, entre carpas, drogas y violencia, pasó sus últimos meses Daveigh Chase, la actriz que dio vida a Samara Morgan en la película de terror La llamada, fallecida a los 35 años.
Skid Row, oficialmente conocido como Central City East, es un área al este de Los Ángeles que desde la década de 1930, tras el crack de Wall Street, se convirtió en refugio de personas sin hogar. Hoy, entre 8 mil y 10 mil personas viven en sus calles, según datos del Conerstone Healing Center.
¿Qué hace tan peligroso a Skid Row?
Recorrer sus veredas es enfrentarse a una realidad cruda: carpas instaladas a la vera de las avenidas, adictos consumiendo a cualquier hora y violencia extrema en cada esquina. La suciedad y las enfermedades, como brotes de hepatitis y tuberculosis, son moneda corriente, según reportó El País.
En los últimos años, la crisis se agravó con el aumento del consumo de fentanilo, una droga letal que empujó a más personas a vivir en las calles. El gobierno de Los Ángeles afirma que la población sin techo bajó un 22% en la ciudad, pero la organización Inner City Center registró un incremento del 9% en Skid Row durante el último año.
El drama de Daveigh Chase: un reflejo de miles
La actriz, conocida por su papel en La llamada, murió el martes a los 35 años. Meses antes, había sido vista en situación de calle en Skid Row, y personas de su entorno intentaron ayudarla sin éxito. Su caso es solo la punta del iceberg de una crisis que afecta a miles.
Según Alex Segura, de la ONG Inner City Law Center, “el mayor fracaso de las políticas públicas fue no construir suficientes viviendas para satisfacer el crecimiento demográfico”, lo que disparó los precios y obligó a muchos a vivir en la calle.
Las estadísticas son escalofriantes: el 36% de los habitantes de Skid Row padece enfermedades mentales graves, y el 25% tiene discapacidades físicas. Las Naciones Unidas compararon la cantidad de carpas con las de un campo de refugiados.


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