La trampa en el ascensor: una cita que terminó en una pesadilla para una adolescente en Brasil

Una invitación a un departamento en Copacabana se convirtió en una pesadilla. Lo que la adolescente encontró allí y los detalles de la emboscada que le tendieron la noche del 31 de enero te dejarán sin palabras.

Por infotucuman · 03/03/2026 · min de lectura
La trampa en el ascensor: una cita que terminó en una pesadilla para una adolescente en Brasil

Una invitación a un departamento en Copacabana se transformó en una violación en grupo que conmocionó a Río de Janeiro. La Justicia ya emitió órdenes de detención contra cinco jóvenes, pero todos lograron escapar y se encuentran prófugos. Los detalles del caso revelan una emboscada planeada con antelación.

¿Cómo se gestó la trampa?

Según la investigación policial, todo comenzó con una invitación. La víctima, una adolescente, fue convocada la noche del 31 de enero por un excompañero de escuela, un menor de 17 años con quien había tenido una relación previa. El encuentro sería en un departamento ubicado en la calle Ministro Viveiros de Castro, en el barrio de Copacabana, al sur de Río.

El primer indicio de que algo no estaba bien surgió dentro del ascensor del edificio. Fue allí donde el adolescente le advirtió a la joven que habría más personas en el lugar y le sugirió que harían “algo diferente”. Ante esta revelación, la chica rechazó la propuesta de inmediato.

La brutal agresión en la habitación

Una vez dentro del departamento, la situación escaló rápidamente. La adolescente fue llevada a una habitación donde, según su testimonio, comenzó a mantener relaciones con el menor que la había invitado. En ese momento, otros cuatro jóvenes irrumpieron en el cuarto.

La joven declaró que, tras la insistencia del menor, aceptó que sus amigos permanecieran en la habitación, pero pidió explícitamente que no la tocaran. Sin embargo, su pedido fue ignorado. Los cuatro jóvenes se desnudaron y, según la denuncia, la besaron, la manosearon y finalmente la violaron. Además, la víctima aseguró que recibió golpes, cachetadas, puñetazos y hasta una patada en el abdomen. Intentó salir de la habitación, pero se lo impidieron.

Los prófugos y la búsqueda policial

La policía logró identificar a cuatro de los agresores, todos mayores de edad. Se trata de Bruno Felipe dos Santos Allegretti (18), João Gabriel Xavier Bertho (19), Mattheus Verissimo Zoel Martins (19) y Vitor Hugo Oliveira Simonin (18). El adolescente de 17 años que organizó la cita también está bajo investigación, pero su causa fue derivada a un tribunal de menores y su identidad no fue revelada.

La Justicia emitió órdenes de detención preventiva y de allanamiento para los cuatro mayores. Sin embargo, cuando la policía concurrió a sus domicilios, ninguno fue hallado. En este momento, los cinco acusados son considerados prófugos y se encuentra en marcha una intensa búsqueda para capturarlos.

Las pruebas que no mienten

El caso cuenta con un sólido respaldo probatorio. Las cámaras de seguridad del edificio registraron la llegada de los jóvenes al departamento y la entrada de la adolescente junto al menor. También quedó grabado el momento en que la víctima, visiblemente afectada, abandonó el lugar.

En el expediente judicial se incorporaron conversaciones de WhatsApp entre la joven y el menor. En esos mensajes, él la invitaba al departamento y le preguntaba si podía llevar a una amiga. Ella respondió que iría sola. Estas comunicaciones son claves para la fiscalía, ya que muestran cómo se planificó la emboscada.

El informe forense confirmó lesiones compatibles con violencia física severa. Se detectaron hematomas y escoriaciones en la zona genital, sangre en las zonas íntimas y marcas en la espalda y los glúteos de la adolescente. Se recolectaron muestras para realizar análisis genéticos y de ADN que podrían vincular definitivamente a los acusados.

El dolor de una madre y la defensa de los acusados

La madre de la víctima relató el dramático momento en que encontró a su hija después del ataque. “Cuando la vi, lo primero que le pregunté fue si le habían dejado alguna marca. Ella levantó su vestido y, al ver las lesiones, me desesperé. Solo agarré los documentos y le dije: ‘Vamos a la comisaría'”, contó.

La mujer también describió el profundo impacto emocional que sufrió la joven: “Apenas ocurrió, ella se sentía muy culpable y decía que quería morirse, por vergüenza, porque pensaba que todos la iban a señalar como abusada y como culpable. Ahora está empezando a entender que no tiene culpa, que no está sola y que ella importa. Que su ‘no’ es muy valioso y cuenta”.

Por el lado de la defensa, el abogado de João Gabriel Xavier Bertho negó “con vehemencia” la acusación de violación. Sostuvo que ya hubo dos rechazos judiciales a pedidos de prisión preventiva y argumentó que existen mensajes donde la joven habría aceptado la presencia de otros jóvenes. Además, cuestionó que su defendido no haya sido escuchado por la policía y que no se hayan considerado imágenes donde la víctima se despediría “con una sonrisa y un abrazo”.

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