La promesa imposible de un funcionario clave: lo que intentó hacer para calmar a la jefa y por qué todo se complica
Un funcionario prometió lo imposible para calmar a la jefa, pero las causas judiciales no solo no se cierran, sino que se multiplican. ¿Qué descubrieron en los allanamientos y por qué un juez clave cambió de bando? Los detalles que nadie te contó.
Un alto funcionario del Gobierno prometió cerrar causas judiciales sensibles, pero los hechos muestran exactamente lo contrario: las investigaciones avanzan y se suman nuevos escándalos. La situación se vuelve cada vez más compleja para figuras cercanas al poder, con allanamientos, citaciones y reaperturas de casos que ponen en jaque la estrategia oficial.
Santiago Viola, considerado el número dos del ministro de Justicia, Mariano Mahiques, y el funcionario más cercano a Karina Milei, intentó tranquilizar a la jefa con la promesa de que están en camino a cerrar las causas que más le preocupan. Entre ellas, se menciona especialmente la del jefe de los ministros, Manuel Adorni.
Sin embargo, la realidad es muy distinta. Adorni está más complicado que nunca. Se reabrió el escándalo en la Andis, el organismo que se encarga de la discapacidad. El fiscal Picardi pidió que se indague otra vez a Diego Spagnuolo, quien estaba a cargo y era abogado de confianza de Milei. Spagnuolo fue grabado reconociendo que en el organismo se pagaban coimas que iban a Karina y los Menem.
¿Qué papel juega el juez Lijo en este entramado?
Para Viola, la noticia es aún peor. El juez a quien le cayó ahora sorteada la causa es Ariel Lijo, que también tiene la denuncia contra Adorni por los préstamos VIP del Banco Nación. Lijo fue candidato de Milei a integrar la Corte Suprema, pero ahora se encuentra en la vereda de enfrente. Esto explica por qué la causa Adorni “vuela” y avanza rápidamente.
Entre las novedades recientes, se citó a declarar a Adriana Nechevenko, una mujer con nombre de soprano rusa que visitaba a Adorni en la Casa Rosada. Adorni la contrató para extrañas operaciones inmobiliarias, que fueron tres en total. ¿Qué dijo Nechevenko en su declaración? Afirmó que conoce a Adorni “desde hace más de 20 años” y que “en los 15 años anteriores a su llegada al Gobierno no había hecho ninguna operación. Se dio ahora, todo junto”. Es decir, las operaciones se realizaron cuando Adorni ya era funcionario.
Allanamientos y préstamos sospechosos: ¿qué descubrieron?
Las autoridades también mandaron a allanar la inmobiliaria Rucci, donde Adorni compró un departamento de US$ 230 mil con sólo US$ 30 mil de entrada. Además, el jefe de gabinete adquirió otra casa en un country con dinero que le prestaron una policía jubilada y su hija, también policía, que trabaja justo frente a la escribanía de Nechevenko. Fueron citados a declarar los dueños de la inmobiliaria y las policías que actuaron como prestamistas.
Karina Milei metió a Mahiques y a Viola en el Gobierno con el objetivo de parar estas cosas, pero con Adorni están fracasando exitosamente. En vez de zafar, Adorni se entierra más, y si el proceso avanza, el Gobierno pagará un costo político mucho mayor. Adorni ya perdió la credencial de candidato porteño, y el Ejecutivo enfrenta este lío grande con los jueces y otro lío interno aún más grande.
¿Por qué Milei no ordena la interna?
Pero como si estuviera más allá del bien y del mal, Milei elige no ordenar la interna. O no puede ordenarla. Adorni es Karina, y nadie, salvo Karina, encuentra razones para defenderlo. Los ministros se sacan fotos con él, pero no hay tuits de apoyo. En medio del zafarrancho, apareció la ministra Pettovello, quizás la única con línea directa con Milei, para aclarar que de ella no dependen ni la Andis ni el Pami.
El asesor Santiago Caputo, enemigo número uno de Karina, espera. Estuvo a punto de irse y Milei lo disuadió. Nadie le ofrece una salida. Hace la comunicación, aunque algunas veces en contra. Dicen que Milei recurrió a él para tratar de cambiar la agenda contaminada por Adorni, y el presidente salió con otro vómito de odio sobre los medios y los periodistas. Se ha quedado sin ideas.
¿Qué conexiones hay en la Justicia?
Volviendo a la pelea de Mahiques y Viola con Comodoro Py, ambos funcionarios conocen bien a Lijo: empezaron la carrera judicial en su juzgado. Mahiques es amigo del fiscal Gerardo Pollicita, que investiga a Adorni y al que llamó para ponerlo al teléfono con Viola. Pollicita se negó.
Con los cambios en Justicia, el referente del Gobierno en la Corte es ahora el presidente Horacio Rosatti. En la primera tanda de pliegos para cubrir vacantes de jueces, Mahiques no puso a ninguno de los dos secretarios de Lijo y sí al hijo de Rosatti. Rosatti fue este jueves a la Magistratura y apoyó con Viola la propuesta del kirchnerista Alberto Lugones para demorar el proyecto de la Corte para mejorar la elección de jueces.
Para el mileísmo, hay otra grieta ahora en la Justicia, sin riesgo kuka. Lugones es el camarista de San Martín que le dio al juez Adrián Charvay, como quería y motorizó la AFA, la causa sobre la mansión de jeque árabe de Pablo Toviggino en Pilar, que visitaban jueces y fiscales y que Charvay mantiene paralizada.
¿Qué otros nombres suenan en este escándalo?
Mahiques ha estado muy cerca de esta AFA envuelta en un escándalo de corrupción sin precedentes y que el Gobierno prometía investigar. Fue representante en la FIFA y es íntimo de Ignacio Jakim, el abogado de Toviggino. Para tener en cuenta y seguir en la lista de los pliegos: los candidatos a la Cámara de Apelaciones del Penal Económico que deberán resolver sobre el procesamiento de Tapia y Toviggino por evasión fiscal.
Uno que mete ruido es Alejandro Catania, que viene de los años de Jaime Stiuso y es muy cercano a Darío Richarte, ex número dos de la SIDE y con mucho peso en ese fuero. Otra buena noticia para Tapia y Toviggino es la salida de Ortiz de Marco, uno de los veedores que el Gobierno designó para investigar la corrupción. Había sido propuesto por Sebastian Amerio, cercano a Santiago Caputo, y fue destratado por Mahiques y Viola.
Y ya que hablamos de manipulaciones y Justicia, un aplauso en el final para una sencilla y enorme definición de una referente moral: Graciela Fernández Meijide. Le secuestraron a un hijo y con eso, dice, “aprendí a odiar: Pero la Justicia le corresponde al peor enemigo. Eso es, para mí, los derechos humanos”.
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