La paradoja económica que enciende alarmas: la inversión cae mientras la inflación baja

¿Por qué la inversión no despega pese a la baja de la inflación? Un economista de Fundar revela los tres nudos que frenan la economía argentina y el riesgo de llegar sin fábrica.

InfoTucumán · 18/07/2026 · min de lectura
La paradoja económica que enciende alarmas: la inversión cae mientras la inflación baja

La paradoja económica que enciende alarmas: la inversión cae mientras la inflación baja

La economía argentina crece, pero la inversión no lo acompaña: cayó 11,6% en el primer trimestre y tocó un piso desde la pandemia. El fenómeno, analizado por el economista Guido Zack, revela una estructura productiva cada vez más angosta y un mercado laboral que se precariza.

¿Dos economías en una?

Los datos del INDEC muestran un PBI que subió 0,7% en el primer trimestre respecto del trimestre anterior y 2,3% interanual. Sin embargo, en abril la actividad cayó 1,5% frente a marzo, aunque quedó 1,6% arriba del mismo mes de 2025. El crecimiento es leve y no está garantizado para todo el año.

Al desglosar ese 1,6% de abril, más de la mitad de las quince ramas del EMAE retrocedieron. El avance se explica solo por minería (17,1%) y agro (10,9%). Sin ellos, abril habría cerrado en rojo. Industria cayó 2,9%, comercio 3,2% y construcción 1,8% en la comparación interanual.

Los sectores que crecen generan poco empleo; los que caen son los grandes empleadores. La economía se apoya en una base productiva cada vez más angosta.

El agujero laboral

El desempleo subió a 7,8% en el primer trimestre, pero lo más preocupante es la informalidad: 44,2%, casi seis millones de personas sin aportes ni cobertura. En un año, el empleo formal perdió 100.000 puestos, mientras el cuentapropismo sumó 200.000. No falta trabajo, pero desaparece el de calidad.

Entre noviembre de 2023 y abril de 2026 se perdieron 28.262 empresas empleadoras (5,5% del total), según Fundar. La mayoría son pymes, pero también hay medianas y grandes. Los sectores más golpeados son los que compiten con importaciones o dependen del mercado interno. Solo Neuquén escapa de esta tendencia.

El dólar barato, un costo oculto

Producir en Argentina medido en dólares es caro. El plan de Milei combinó equilibrio fiscal con apreciación cambiaria. El tipo de cambio real multilateral pasó de 130 puntos tras la devaluación de diciembre de 2023 a unos 85 hoy, similar al nivel previo a la devaluación y muy por debajo del promedio post-2002 (cercano a 160).

Eso encarece salarios, alquileres y fletes en dólares. Para exportadores y quienes compiten con importados, la cuenta no cierra. La pregunta es si los dólares de Vaca Muerta y la minería alcanzan: pueden sostener el dólar, pero no generan trabajo para todos.

Tres nudos que frenan la inversión

El primero es tributario. La reforma fiscal prometida no llegó. Se pueden aliviar impuestos distorsivos (como Ingresos Brutos) y compensar con otros más equitativos.

El segundo es logístico. La inversión pública cayó de 2,6% del PBI en 2023 a 0,4% en el Presupuesto 2026. La obra pública se derrumbó 79% real acumulado entre 2023 y 2025, y otro 32,4% en el primer semestre de 2026. La Cámara Argentina de la Construcción estima una deuda en infraestructura de 22.000 millones de dólares por año.

El tercero es financiero. El crédito es caro y no va a inversión productiva. Según la UIA, la mitad de las industrias tuvo dificultades para pagar salarios en abril y tomó deuda de corto plazo para sobrevivir.

Inversión en caída libre

La inversión cayó 11,6% interanual en el primer trimestre, la cuarta baja consecutiva, y quedó en 14,3% del PBI, mínimo desde la pandemia. Las importaciones de bienes de capital se derrumbaron 14% en los primeros cinco meses del año. No es ideología: con los costos actuales, los proyectos no cierran.

La cancha inclinada

La apertura económica sin reformas previas agrava el cuadro. Los empresarios no piden proteccionismo, sino reglas parejas. Brasil avanzó con una reforma tributaria que simplifica su sistema; Argentina no. Combinado con un peso caro, la ecuación favorece a quien produce afuera. Hay firmas que cerraron sus plantas y se volvieron importadoras.

Lecciones de la historia

Los planes exitosos de desinflación (Israel 1985, Perú 1990, Brasil 1994) arrancaron con tipo de cambio real alto e hicieron reformas antes de apreciar. Argentina invirtió el orden: usó el dólar como ancla desde el día uno y dejó las reformas para después. La inflación baja, pero la industria se apaga, las pymes cierran y el empleo formal se achica.

Todavía se puede corregir el rumbo: adaptar el esquema cambiario, rebalancear impuestos, recuperar obra pública y encauzar el crédito productivo. Pero en ese orden. Porque una cosa es estabilizar, y otra muy distinta es hacerlo dejando a media Argentina afuera.

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