La otra cara del narco en Tucumán: los delitos que crecen a la sombra de la droga
La narcocriminalidad en Tucumán muestra su rostro más complejo: lavado de activos con estructuras estatales, tráfico de armas internacional y vínculos con cárteles extranjeros. Enterate cómo el avance del narco mutó y qué delitos crecen a su sombra.
El avance del narcotráfico en Tucumán, que posicionó a la provincia como un centro de acopio, no llegó solo. En 2025, el récord en secuestros de drogas estuvo acompañado por una escalada de narcocriminalidad, con casos inéditos que incluyen lavado de activos, tráfico de armas y sospechas de vínculos con organizaciones internacionales. Una mirada profunda a la trama delictiva que se expande en el NOA.
¿Qué pasó en 2025?
El año pasado marcó un punto de inflexión. Los decomisos de cocaína aumentaron casi un 400% respecto a 2024, y los de marihuana superaron el 1.500%. Pero estas cifras son sólo una parte de la historia. Paralelamente, se abrieron expedientes por delitos asociados que revelan la complejidad y el poder de las estructuras criminales que operan en la región.
El tiroteo que destapó una vieja guerra
Todo comenzó con una balacera en la entrada de una fiesta electrónica. Este episodio reavivó una de las disputas territoriales más antiguas de la provincia, enfrentando a los clanes Ale y Los Gardelitos. Inicialmente, se pensó en una interna de la barra brava de San Martín, pero la investigación derivó en indicios de un conflicto narco.
Facundo Ale, hijo de Ángel “El Mono” Ale -condenado por lavado-, sigue detenido por el tiroteo. Javier “Chuky” Casanova, el otro imputado, quedó prácticamente desvinculado de esa causa, pero permanece con arresto domiciliario porque en su casa encontraron casi 100 dosis de cocaína. El fiscal José Sanjuán declinó la competencia y envió el expediente a la Justicia Federal.
De la búsqueda de armas al lavado de activos
El caso también puso en la mira a Walter “Petiso David” Lobo, por su supuesta relación con “Chuky”. La Policía fue a su domicilio buscando armas, pero halló cuatro kilos de marihuana, lo que resultó en su detención. Tras protestas de sus familiares, el fiscal federal Agustín Chit lo acusó de dirigir una organización dedicada al lavado de activos provenientes de distintos ilícitos, incluido el narcotráfico.
La pesquisa reveló que el señalado era investigado desde 2012 en diferentes jurisdicciones del país, pero nunca antes había sido acusado por tráfico de estupefacientes. “Esto demuestra que hay una decisión política de luchar no sólo contra el tráfico de drogas, sino también contra toda su estructura”, afirmó Jorge Dib, secretario de Lucha contra el Narcotráfico.
Causas que hicieron historia
Por primera vez, en el denominado caso Alberdi, quedó al descubierto que una supuesta organización, utilizando estructuras del Estado, habría cometido lavado de activos. Fueron procesados el ex intendente Luis Campos, su esposa la legisladora Sandra Figueroa, el ex secretario de Hacienda José del Carmen Roldán, el ex secretario de Bienestar Social Pablo Barrionuevo y el ex concejal José Albano Loru. Todos apelaron la resolución.
Otra causa inédita involucró a un grupo de tucumanos procesados por montar una estructura para la venta internacional de armas. Las pistolas calibre nueve milímetros terminaron en poder de un clan chileno que, según otras investigaciones, las adquiría para grupos narcos trasandinos.
La sombra de los cárteles internacionales
Desde hace al menos cinco años, organismos internacionales habían advertido sobre la presencia de cárteles y organizaciones criminales brasileñas, como el Comando Vermelho, en Argentina. Con la expansión narco en el NOA, Tucumán no quedó exenta. Existen sospechas de que personas de la provincia podrían haber tenido algún tipo de colaboración con este grupo.
Un cambio de paradigma en la persecución penal
Expertos legales analizan este fenómeno. “Que se inicien causas por lavado de activos y otros delitos federales es lo que hace falta para atacar hacia arriba, que es donde radica la impunidad”, sostuvo el penalista Patricio Char. El abogado Facundo Criado agregó: “Es evidente que se decidió atacar el patrimonio criminal. Al no poder probar siempre de quién es el cargamento, se busca seguir la ruta del dinero”.
La penalista Paula Morales Soria concluyó: “Estamos ante un cambio cualitativo. Cuando el Estado investiga lavado de activos y tráfico de armas, deja de enfocarse en los eslabones débiles y avanza al corazón del negocio criminal. Que ahora se procese a personas señaladas durante años indica investigaciones más sólidas y una clara decisión de no tolerar zonas de impunidad”.
El jefe de Policía, Joaquín Girvau, resumió el objetivo: “Desde un primer momento dijimos que sería recuperar el dominio de las calles. Por ese motivo, estas personas hoy están detenidas. Vamos a seguir trabajando para que respondan ante la Justicia”. La batalla contra el narcotráfico en Tucumán ya no se libra sólo en los puntos de venta, sino en los tribunales y en el rastro del dinero sucio.
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