La mayor inversión minera de la historia argentina importará una ciudad entera desde China
Un campamento entero cruzará el océano para instalarse en San Juan. La decisión que enoja a la industria local y los millones que se pierden en el camino.
El megaproyecto de cobre Vicuña, considerado el más grande de la historia argentina, generó polémica al adjudicar la construcción de un campamento habitacional de 2500 camas a un consorcio liderado por la empresa china PowerChina, dejando fuera a una firma local que ofertó USD 18 millones más cara. La decisión, enmarcada en el Régimen de Grandes Inversiones (RIGI), provocó malestar en el empresariado sanjuanino por la pérdida de cadena de valor y empleo.
La iniciativa Vicuña, conformada por Lunding Mining y BHP, adjudicó la segunda etapa del complejo de módulos habitacionales Batidero al consorcio PowerChina, Beijing Chendong y RAFA S.A. por USD 52 millones. La oferta de la argentina Modular Homes fue de USD 70 millones. La compañía minera justificó que la propuesta seleccionada fue la que mejor respondió a requerimientos técnicos, de ejecución, seguridad, plazo y costo.
PowerChina gestionará la obra bajo modalidad EPC, Beijing Chengdong construirá los módulos y RAFA S.A., con sede en Santa Fe, ejecutará movimiento de suelos, fundaciones, montaje e instalaciones en el sitio. La minera afirmó que más del 95% de sus trabajadores son argentinos y cerca del 73% provienen de San Juan.
¿Por qué eligieron a una empresa china?
Fuentes al tanto del proceso indicaron que la gerenciadora del proyecto, Fluor, había recomendado elegir a la empresa local por mejor oferta técnica. Sin embargo, no hubo interacción para darle oportunidad de mejorar la oferta. La minera argumentó que el proceso licitatorio fue interactivo y que los participantes debían mejorar sus propuestas hasta llegar a la Mejor Oferta Final.
La licitación representa aproximadamente el 25% del campamento final de Vicuña. Próximamente se dispararán nuevos procesos para las siguientes etapas, incluyendo la construcción de 3 campamentos para el personal del Corredor Norte.
El enojo industrial y la pérdida del multiplicador local
La decisión generó fuerte malestar en el empresariado local, que estimó un impacto en la cadena de valor de al menos 150 empleos directos y otros indirectos de unas 50 empresas. “Cuando una obra de esta magnitud se ejecuta íntegramente con insumos importados, se pierde una oportunidad estratégica para el país”, expresó Juan Pablo Rudoni, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción Modular Industrializada.
“La ecuación con la que gana la minería es que pierden por el lado del impacto ambiental pero ganan porque generan empleo, un desarrollo económico expansivo alrededor de la mina. Con la importación, todo eso se pierde”, explicó Rudoni. Además, cuestionó la calidad de los productos chinos: “No es comparable, es muy inferior para las condiciones climáticas que tiene un proyecto de estas características”.
Pese a la intervención de la empresa santafesina en la logística, “el 60% del empleo está en la fábrica que arma los módulos”, señaló.
El megaproyecto Vicuña representa una inversión total estimada en USD 18.000 millones. Solicitó su ingreso al RIGI en diciembre de 2025 bajo la categoría de Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo (PEELP). Está diseñado en tres etapas: la primera concentrará unos USD 7.000 millones para la construcción y puesta en marcha del yacimiento Josemaría hacia 2030, mientras que las dos fases siguientes abarcarán el desarrollo de Filo del Sol. Se estima una producción y exportación anual promedio de 400.000 toneladas de cobre durante sus primeros 25 años de operación.
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