La Madrid bajo el agua: El dilema que enfrentan los vecinos tras la inundación

¿Reconstruir o irse? Tras la devastadora inundación, los vecinos de La Madrid enfrentan un dilema desgarrador entre el arraigo y el miedo a que la tragedia se repita. Descubrí las historias de quienes lo perdieron todo y la pregunta que divide al pueblo.

Por infotucuman · 16/03/2026 · min de lectura
La Madrid bajo el agua: El dilema que enfrentan los vecinos tras la inundación

El agua finalmente retrocedió en La Madrid, pero dejó al descubierto una pregunta que divide al pueblo: reconstruir o abandonar. Casi una semana después del devastador temporal, los habitantes intentan recomponerse entre el barro y las pérdidas totales, mientras debaten si volver a empezar en un lugar donde la historia de inundaciones parece condenada a repetirse.

Rita del Carmen Leguizamón intenta imaginar su próximo paso con un mate en la mano y la emoción contenida. Hace cuatro años volvió desde Buenos Aires al pueblo donde nació para abrir una pequeña casa de comidas. La inundación arrasó con todo. “Perdí todo”, relata, con la voz quebrada.

La mujer se encuentra en una encrucijada emocional. “Ahora pensar en reconstruir aquí… no sé. Porque me gusta mi pueblo, no quiero dejarlo, y le prometí quedarme a mi papá, que ya no está. Pero mis hijos quieren que vuelva a Buenos Aires. Tengo que pensarlo”.

Si decide quedarse, espera que algo cambie. Para ella, el problema no es solo la fuerza de la naturaleza, sino la falta de prevención. “Te dicen que va a salir el agua del río, pero que no va a ser tanto… y a la media hora vos estás tapada en agua. Tienen que hacer algo. No puede ser que esto pase una y otra vez”, reclama.

Una catástrofe que dejó marcas profundas

Lo ocurrido en el sur tucumán fue una de las catástrofes más severas de los últimos años. Lluvias extraordinarias provocaron el desborde del río Marapa, anegando gran parte de la ciudad. En algunos sectores, el agua alcanzó hasta dos metros de altura.

Durante varios días, familias enteras pasaron las noches a la intemperie, refugiadas en la vera de las rutas o en centros de evacuación. El regreso a las casas significó enfrentar la dimensión real de la pérdida: muebles destruidos, electrodomésticos inutilizados y paredes marcadas por el nivel del agua.

Para muchos, abandonar el lugar donde construyeron su vida no es una opción. Carlos Alberto Lezama resume ese sentimiento: “Es difícil muchas veces abandonar el pago con nuestras raíces”. Sin embargo, él cree que el desafío es más profundo que simplemente limpiar y volver a empezar.

¿Reconstruir o prevenir el próximo desastre?

“Lo ideal sería reconstruir para que en las futuras generaciones no les pase lo mismo. Buscar algo que esté acorde a cómo tiene que vivir una familia dignamente, sin pasar por esta situación que realmente es catastrófica”, reflexiona Lezama.

Él sostiene que el fenómeno no se explica únicamente por la lluvia. “Hay mucho daño por la deforestación en los cerros y eso hace que el agua avance de todos lados. No es solo La Madrid, son muchas zonas del sur que van a seguir sufriendo las consecuencias”.

Por eso insiste en que la discusión debe ser más amplia, con la participación del gobierno nacional, provincial y la Universidad Nacional de Tucumán. “Buscar todos los medios necesarios para que esto no suceda”. A pesar de todo, su mirada es pesimista: “Esto está predestinado a que vuelva a pasar dentro de siete o diez años. Es triste comenzar de cero de nuevo”.

Aún así, su decisión parece tomada: quedarse. Teresa Beatriz Acevedo, de 65 años, comparte esa firmeza. “No me iría de mi pueblo”, afirma. Al momento de hablar, todavía no había podido ingresar a su vivienda para evaluar los daños totales, que sospecha serán completos, incluyendo su emprendimiento de pollos.

La ayuda llega mientras crece la duda

En otras familias, la conversación ya tomó otro rumbo. José Ricardo Contreras admite que el apego al lugar convive con una preocupación concreta. “Es difícil salir de aquí por todo lo que costó armar nuestro hogar”, dice. Pero esta es la segunda inundación severa que atraviesa. “Por eso irnos es algo que estamos considerando… hacer otra cosa”.

Mientras el pueblo intenta recomponer su rutina, llegan noticias alentadoras sobre los servicios básicos. La Sociedad Aguas del Tucumán (SAT) informó que todos los pozos de agua potable de la localidad ya volvieron a funcionar, restableciendo el servicio.

La empresa desplegó equipos técnicos, camiones desobstructores y cisternas para realizar tareas de limpieza en escuelas, organismos públicos y distintos sectores afectados. Los trabajos de asistencia a los vecinos continuarán durante los próximos días.

Entre la limpieza, el cansancio y la incertidumbre, La Madrid vive horas de reflexión colectiva. El agua se fue, pero dejó una sensación más difícil de limpiar: el miedo a que la historia se repita. Y con ella, la pregunta que muchos todavía no se animan a responder en voz alta.

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