La madre de Erika Álvarez rompe el silencio tras el hallazgo en Manantial Sur y exige justicia

La madre de Erika Álvarez, la joven hallada muerta en un basural de Manantial Sur, Tucumán, exige justicia. La fiscalía investiga el brutal homicidio mientras la autopsia revela un traumatismo craneofacial.

Por infotucuman · 10/01/2026 · min de lectura
La madre de Erika Álvarez rompe el silencio tras el hallazgo en Manantial Sur y exige justicia

El brutal asesinato de una joven de 25 años en un basural del sur tucumano conmociona a la provincia, mientras su madre pide que los responsables “paguen” y la fiscalía busca pistas entre sogas y cámaras de seguridad. Erika Antonella Álvarez fue hallada sin vida el jueves en la intersección de William Bliss y Gerónimo Helguera, envuelta en bolsas de consorcio. La Unidad Fiscal de Homicidios de Feria, a cargo de la fiscala María del Carmen Reuter, lidera la investigación que aún no tiene detenidos.

Claudia, la madre de la víctima, expresó su dolor e indignación con firmeza. “Quiero que los responsables paguen. A mi hija me la arrebataron como si su vida no valiera nada. Voy a buscarlos donde sea necesario”, declaró a este medio. La familia exige avances concretos en la causa y no descarta agotar todas las instancias para evitar la impunidad.

Los últimos días y la desaparición

Erika Álvarez, tercera hija de Claudia y Marcelo Álvarez, vivía originalmente con su familia en calle Eudoro Aráoz al 2400, pero se había mudado recientemente a una vivienda cercana. La última vez que su madre la vio con vida fue el sábado 3 de enero durante un asado familiar. Mantuvieron contacto por WhatsApp los días siguientes.

“El martes a la noche fue la última vez que hablé con ella. Me escribió y me dijo que el miércoles venía a comer”, recordó Claudia. Sin embargo, la joven de 25 años nunca llegó. Al notar que los mensajes dejaron de entregarse, la familia fue hasta su casa, encontrándola cerrada y vacía, pero con el aire acondicionado encendido.

El macabro hallazgo en el basural

El jueves, a través de redes sociales, se enteraron de que vecinos habían encontrado un cuerpo en un basural de Manantial Sur. “Algo me decía que era ella”, relató la madre. Marcelo Álvarez y una de las hermanas se dirigieron al lugar, donde un amplio despliegio del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales ya trabajaba en la escena.

La identificación se realizó mediante tatuajes y rasgos físicos. Los peritos recolectaron muestras biológicas y secuestraron sogas y cintas para su análisis en laboratorio. La data de muerte se estimó preliminarmente entre 36 y 40 horas antes del hallazgo.

La autopsia y la investigación en curso

El viernes se conoció el resultado preliminar de la autopsia, que confirmó que la muerte fue violenta. El informe forense estableció que Erika Álvarez falleció a causa de un traumatismo craneofacial con luxación cervical. Este dato es crucial para las líneas investigativas que maneja la División Homicidios de la policía provincial.

En paralelo, los investigadores analizan el teléfono celular de la víctima y realizan un relevamiento exhaustivo de cámaras de seguridad de la zona. También llevan adelante entrevistas con vecinos y posibles testigos para reconstruir sus últimas horas y establecer un móvil.

El recuerdo de una madre y una lucha personal

Claudia describió a su hija como “una buena chica”, con quien mantenía una relación de mucha confianza. Reveló que Erika trabajaba como dama de compañía y que siempre avisaba cuando regresaba a su casa. También reconoció que la joven atravesaba un consumo problemático de sustancias y estaba intentando recuperarse.

“En Año Nuevo me prometió que iba a cambiar”, dijo la madre entre lágrimas. Mientras la familia aguarda respuestas de la Justicia, todas las evidencias recolectadas en el basural de Manantial Sur permanecen bajo análisis. Las autoridades mantienen hermetismo sobre la hipótesis principal, pero el reclamo de justicia para Erika Álvarez ya es un grito unánime en el sur tucumano.

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