La Justicia tucumana dicta prisión preventiva para “El Militar” Sosa por el femicidio de Erika Álvarez
La Justicia tucumana ordenó seis meses de prisión preventiva para Felipe “El Militar” Sosa, acusado del femicidio de Erika Álvarez en Yerba Buena. La Fiscalía presentó pruebas de la violencia extrema y la huida del imputado.
Felipe “El Militar” Sosa permanecerá al menos seis meses en prisión preventiva, acusado de ser el autor material del brutal crimen de Erika Antonella Álvarez. La medida fue ordenada este martes por la Justicia de Tucumán, tras una audiencia donde la Fiscalía presentó pruebas que vinculan al imputado con el homicidio ocurrido en Yerba Buena y el posterior abandono del cuerpo en El Manantial Sur.
Fiscalía fundamenta la medida por riesgo de fuga
El fiscal Carlos Picón, titular de la Unidad Especializada en Homicidios de Feria, junto a su auxiliar Guillermo Giordano, logró que el tribunal hiciera lugar al pedido de prisión preventiva. Los representantes del Ministerio Público Fiscal argumentaron que existen “suficientes elementos de convicción” para atribuirle el crimen a Sosa.
Además, remarcaron la existencia de riesgos procesales concretos, como el peligro de fuga, que el propio imputado ya había evidenciado al huir a la provincia de Buenos Aires tras el hecho. También señalaron la posibilidad de que entorpezca la investigación, ya que aún restan producir pruebas relevantes para el caso.
Reconstrucción de los últimos movimientos de la víctima
Durante la audiencia, la acusación detalló la secuencia del hecho, ocurrido entre la madrugada del 7 de enero y la mañana del 8 de enero de 2026. La investigación estableció que la última actividad digital de Erika Álvarez se registró en la ciudad de Yerba Buena.
El rastro la ubicó en las inmediaciones de las calles Frías Silva al 1.300 y Santo Domingo al 1.100, zonas que la Fiscalía vinculó directamente al imputado. Según la pesquisa, la víctima solía frecuentar esos domicilios para encontrarse con Felipe Sosa.
Violencia extrema y método para deshacerse del cuerpo
El informe preliminar de autopsia reveló un nivel de agresión desmedido. La causa de muerte fue un traumatismo cráneo facial y cervical, resultado de golpes directos y precisos en zonas vitales. La violencia también provocó una luxación temporomandibular.
Los peritos destacaron que no se hallaron lesiones defensivas en otras partes del cuerpo de Erika Álvarez, lo que refuerza la teoría de un ataque sorpresivo y extremadamente violento.
La investigación también reconstruyó el macabro procedimiento que habría seguido el acusado para deshacerse del cuerpo. Según la Fiscalía, tras el crimen, Sosa colocó el cadáver en tres bolsas de consorcio.
Luego, las bolsas fueron encintadas y aseguradas con una soga mediante nudos especiales. Finalmente, el cuerpo fue trasladado en un vehículo hasta un basural en la intersección de Williams Bliss y Gerónimo Helguera, en la zona de El Manantial Sur, donde fue encontrado durante la tarde del 8 de enero.
La causa continúa su curso
Con la prisión preventiva ya confirmada por un plazo de seis meses, la causa por el femicidio de Erika Álvarez continuará su curso legal. La Fiscalía avanzará ahora con las medidas probatorias pendientes, con el objetivo de consolidar la acusación contra Felipe “El Militar” Sosa para el eventual juicio.
El caso, que conmocionó a la provincia, sigue bajo la órbita de la Unidad Especializada en Homicidios de Feria, que continúa recabando pruebas para determinar si existieron cómplices o si el crimen se enmarca en una situación de violencia de género.
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