La Justicia ordena un tratamiento psicológico clave para Di Lella: ¿podrá salir de prisión?
La Justicia impuso una condición inesperada para el exsecretario de Seguridad condenado por el caso Lebbos. ¿Qué debe demostrar en los próximos 30 días para que su pedido de salir de prisión sea considerado?
La jueza de Ejecución Ana María Iácono resolvió que Eduardo Di Lella, el exsecretario de Seguridad condenado por encubrimiento en el caso Lebbos, debe someterse a un tratamiento psicológico de 30 días. Este paso es crucial para determinar si finalmente obtendrá la libertad condicional que su defensa viene solicitando. La decisión se tomó ayer, tras una audiencia virtual de dos horas donde se escucharon argumentos a favor y en contra del beneficio.
¿Por qué el tratamiento es obligatorio?
El objetivo del tratamiento, que será realizado por el Servicio Penitenciario, es evaluar si Di Lella comprende el delito por el que fue condenado, acepta la pena y si existe una posibilidad real de reinserción social. La jueza Iácono estableció este plazo antes de resolver sobre el pedido de libertad condicional, presentado por segunda vez por su defensor oficial, Emiliano Ferraco.
Di Lella cumplió las dos terceras partes de su condena de seis años el pasado 8 de agosto. Su primera solicitud de libertad condicional había sido denegada en diciembre por falta de informes. Nunca estuvo en una cárcel convencional, ya que su detención se cumplió entre la sede de Bomberos y su propio domicilio.
Los argumentos en la audiencia
Durante la audiencia, el auxiliar fiscal Javier González, en representación del fiscal Carlos Picón, se opuso al beneficio. Remarcó que Di Lella fue condenado por delitos graves cometidos en el ejercicio de una función pública de alta responsabilidad. “La concesión de la libertad condicional… importaría desnaturalizar el régimen progresivo, vaciar de contenido la finalidad de la pena”, argumentó.
Por su parte, el defensor Ferraco insistió en el derecho a la reinserción social de su cliente. Adujo que Di Lella presenta diversos problemas de salud y que los profesionales que lo atienden avalan el pedido, sugiriendo que la libertad condicional le permitiría afrontarlos con mejores expectativas.
El psiquiatra José Luis Rodríguez declaró que Di Lella “es un paciente que cambió muchísimo su personalidad por todos los episodios vividos” y que sufre una depresión que no mejora con medicamentos.
La voz de la familia Lebbos
Alberto Lebbos, padre de Paulina, cuya muerte cumple 20 años mañana, se adhirió a los argumentos de la fiscalía. Afirmó que Di Lella “nunca aceptó la condena” y que “nunca mostró arrepentimiento ni nunca pidió disculpas”. Lebbos fue contundente: “Si quiere volver a la iglesia como dijo su defensor, que diga la verdad. Dejar en libertad a este señor es una grave afrenta a la sociedad tucumana”.
También recordó un vínculo polémico: “este señor es familiar de Felipe Sosa, el asesino de Érika (Álvarez). Iba todos los días al juicio como guardaespaldas de Di Lella”.
Ahora, el Servicio Penitenciario tiene un mes para realizar el tratamiento y elaborar un informe que determine si Di Lella comprende que la pena no es meramente sancionatoria, sino que tiene fines de reinserción. Solo entonces la jueza Iácono resolverá si concede o no la ansiada libertad condicional.
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