La interna opositora se calienta: el gesto que todos esperan de Cristina y la presión sobre Kicillof

La presión interna crece y las conversaciones cruzadas se multiplican. ¿Logrará la oposición dejar de lado sus diferencias para construir un frente único capaz de enfrentar a Milei, o las “bandas” internas terminarán por diluir cualquier esperanza?

Por infotucuman · 07/03/2026 · min de lectura
La interna opositora se calienta: el gesto que todos esperan de Cristina y la presión sobre Kicillof

La falta de un candidato claro en el peronismo está generando “bandas” internas, según admiten sus propios dirigentes. Mientras Axel Kicillof demora su salida al interior, crece la ansiedad entre sus aliados y la presión para que Cristina Kirchner baje su perfil y no “obture” la formación de un gran frente anti-Milei. La unidad se ve como la única salida para evitar otro triunfo libertario.

Un dirigente peronista con larga trayectoria en el Estado fue contundente al diagnosticar el momento: “Cuando no hay candidatos, hay bandas. Y eso es lo que está pasando. Nos estamos moviendo, hablando, escuchando y analizando”. Esta frase refleja la intensa búsqueda de un camino electoral sólido para el año próximo dentro del arco opositor, especialmente en el peronismo.

¿Por qué Kicillof genera resistencias?

El principal escollo es que muchos dirigentes del interior no reconocen al gobernador bonaerense como su candidato presidencial. La demora de Kicillof en posicionarse a nivel nacional y su asociación al pasado kirchnerista son las razones clave. Un jefe comunal bonaerense de su propio espacio, el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), advirtió: “Si no arranca ahora y no habla de futuro, va a ser muy difícil que pueda instalarse”.

La presión interna crece. Intendentes que esperaban un movimiento desde fines del año pasado comienzan a refugiarse en sus distritos. “Si esto sigue así, nos empezamos a refugiar en los municipios. Algún día van a avanzar y nos van a llamar”, se sinceró un peso pesado del conurbano.

Desde La Plata se cree que Kicillof tiene potencial para crecer en el centro del país, donde el kirchnerismo es resistido, pero para ello debe mostrar una nueva identidad. El desafío es sumar a su agenda los intereses postergados del interior. Aunque muchos aún lo ven como la apuesta principal contra Javier Milei, esperan de él “una muestra de carácter contra el cristinismo superior a las que tuvo hasta ahora”.

El sueño de una gran coalición y el rol de CFK

En las últimas semanas, varias terminales políticas visualizan la construcción de una coalición amplia que integre desde el kirchnerismo y el peronismo federal hasta el radicalismo opositor y ex integrantes de Cambiemos. La vocación común es armar un gran frente para un “mano a mano” polarizado con Milei.

La idea de una propuesta peronista sin el kirchnerismo parece haber quedado “sepultada en el pasado”. Hoy la discusión es qué lugar ocupará Cristina Kirchner y su sector. “Hay múltiples hipótesis pero una idea común: es con ellos adentro”, se afirma. Una opción que gana fuerza es la de una gran PASO opositora donde las diferencias se resuelvan con votos.

La lógica es poderosa: el kirchnerismo conserva un caudal clave de votos en el conurbano bonaerense. “Sin unidad, el triunfo libertario es casi un hecho”, admiten. Por eso, crece la expectativa de que CFK mantenga un perfil bajo para no obstaculizar la ramificación de la coalición. “Su tiempo en la primera plana pasó, pero la primera que lo tiene que admitir es ella”, sostienen varios dirigentes.

Un legislador progresista reflexionó: “La Cámpora fantasea con que CFK es Lula y que va a ser protagonista de un proceso similar. Pero eso no está pasando”. Las limitaciones judiciales de la ex presidenta, incluyendo su detención y la restricción de visitas, le crearon una “barrera que no puede esquivar”.

Encuentros clave y señales de articulación

Uno de los encuentros de mayor impacto reciente fue el entre Cristina Kirchner y Miguel Pichetto. Esta reunión se suma a una ronda de charlas que incluye a figuras como Sergio Massa, Guillermo Michel, Victoria Tolosa Paz, Nicolás Massot, Emilio Monzó y el propio Kicillof.

Un paso concreto fue la presentación de un proyecto de ley en Diputados para otorgar créditos para el desendeudamiento familiar, liderado por Guillermo Michel. La clave fue la firma de legisladores de distintos sectores, como Natalia de la Sota (Córdoba), Ernesto “Pipi” Alí (San Luis), Emir Félix (Mendoza), Marianela Marcley (Entre Ríos), Juan Pablo Luque (Chubut), además de Pichetto, Massot y Tolosa Paz.

La ampliación de la coalición en mente incluye a radicales como Pablo Juliano, socialistas como Esteban Paulón, e incluso a gobernadores peronistas hoy cercanos a Milei, como el catamarqueño Raúl Jalil o el tucumano Osvaldo Jaldo. “Ellos tienen entre 30 y 40 puntos en sus provincias y todos son del peronismo”, advirtió una fuente legislativa. El lema es claro: “No sobra nadie. Hay que ampliar”.

La primera batalla: defender las PASO

El primer gran escollo que debe sortear la oposición es evitar que el Gobierno elimine las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, ya deslizó esa posibilidad. Para el peronismo y los bloques opositores, las PASO son “la principal herramienta a conservar”, ya que es donde “las diferencias que no puede saldar la política, las salde la gente con el voto”.

El diputado Pablo Juliano (Provincias Unidas) mostró el pragmatismo necesario: “La construcción es con todos. A los que les agarre urticaria por la procedencia partidaria, les digo que Milei decía que Patricia Bullrich era una tira bombas, asesina de bebés. Y ahora es la dueña del bloque de senadores del oficialismo”.

El trabajo de construcción electoral ya está en marcha. Se espera que se acelere después del Mundial de fútbol de mitad de año, un hito que marcará el cambio de ciclo definitivo en la oposición nacional.

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