La influencer siniestra: daba consejos de crianza y fue condenada a 30 años de prisión por abusar de menores
Jodi Hildebrandt, coach de vida en Utah, y la youtuber Ruby Franke fueron condenadas a 30 años por torturar y abusar de los hijos menores de Franke. El caso se descubrió cuando un niño escapó pidiendo ayuda.
Una terapeuta y coach de vida de Utah, Estados Unidos, fue condenada junto a su socia por maltratar y abusar de dos niños. El caso salió a la luz cuando un niño de 12 años, famélico y con heridas, tocó una puerta pidiendo ayuda en el pueblo de Ivins.
Jodi Hildebrandt, quien se presentaba como terapeuta y coach ontológico, operaba un sitio web muy visitado donde ofrecía consejos sobre crianza. Su socia en este emprendimiento era Ruby Franke, una youtuber exitosa con seis hijos que mostraba el día a día de su familia numerosa. Ambas mujeres enfrentan ahora una condena de 30 años de prisión por los graves delitos cometidos contra los hijos menores de Franke.
Los hechos llegaron a las autoridades el 30 de agosto de 2023. Un niño de 12 años, visiblemente desnutrido y con vendajes en brazos y piernas, llamó a la puerta de una casa en Ivins, Utah. El residente, al ver su estado crítico, llamó de inmediato al 911. El menor relató que se había escapado de la casa de Jodi Hildebrandt, donde también vivía su madre, Ruby Franke, y que su hermana de 10 años aún estaba allí en peligro.
Un rescate urgente y hallazgos escalofriantes
La policía acudió rápidamente al domicilio de Hildebrandt, una mansión valorada en unos 5 millones de dólares, con una orden de allanamiento para rescatar a la niña. Encontraron a la menor de 10 años aterrada en un vestidor. Durante el registro, los investigadores descubrieron en el sótano una habitación blindada o *panic room*. Dentro, ocultas en un cajón, había esposas y sogas con las que habían maniatado al niño.
El hallazgo más contundente fueron varios cuadernos que servían como diarios personales de Jodi Hildebrandt. En ellos, la mujer registró con gran detalle día a día los vejámenes a los que sometieron a los niños. Estos escritos constituyeron una confesión indubitable. También se encontró una gran cantidad de alimentos no perecederos, ya que Hildebrandt estaba convencida de que el fin del mundo ocurriría pronto.
Los niños fueron sometidos a condiciones atroces. Se les privaba de comida, los ataban con sogas y, tras un intento de fuga del varón, le colocaron esposas en muñecas y tobillos. Para “curar” las heridas que les provocaban, les aplicaban una mezcla de miel y pimienta de cayena, cubriendo luego las extremidades con papel film sujeto con cinta adhesiva.
De influencers a criminales: la caída de un imperio digital
Ruby Franke había sido una influencer de gran éxito. Su canal de YouTube, *8 Passengers*, donde mostraba la vida familiar, llegó a tener 2 millones de suscriptores y más de mil millones de visualizaciones. Sin embargo, sus métodos de crianza, cada vez más estrictos, comenzaron a alarmar a los seguidores. En una ocasión, castigó a su hijo mayor haciéndolo dormir durante semanas sobre un puff fuera de su habitación por una broma.
La relación con Jodi Hildebrandt comenzó cuando los Franke acudieron a ella como consejera. Hildebrandt, cuya matrícula como terapeuta había sido suspendida previamente por violar el secreto profesional, tenía una especialidad en relaciones de pareja dentro de la comunidad mormona. Rápidamente ganó influencia sobre Ruby, al punto de mudarse con la familia y desplazar al marido, Kevin Frankle, del hogar por orden suya.
Juntas iniciaron un nuevo proyecto web llamado ConneXions, dando consejos de crianza. Con el tiempo, Hildebrandt y Franke se mudaron a la casa de la primera, llevándose a los dos hijos menores. Los dos adolescentes mayores quedaron solos en la casa familiar y luego fueron acogidos por familias amigas.
Confesión, condena y un documental que expone la verdad
Tras negar inicialmente las acusaciones, ambas mujeres aceptaron declararse culpables de cuatro de los seis cargos imputados. Durante la audiencia, Ruby Franke, visiblemente abatida, declaró ante la jueza: “Estaba tan desorientada que creía que la oscuridad era luz y lo correcto era incorrecto”. Reconoció haber sido manipulada por Hildebrandt y pidió perdón a sus hijos.
La condena, que puede llegar a los 30 años de prisión, fue celebrada por Shari Franke, la hija mayor. En sus redes sociales escribió: “Hoy es un gran día. Mi familia y yo estamos muy satisfechos de que se haya hecho justicia. Durante años quisimos alertar a las autoridades que esto estaba sucediendo”. Kevin Frankle, el padre, obtuvo la tenencia exclusiva de los cuatro hijos menores.
El caso ha recobrado notoriedad internacional con el estreno de dos producciones documentales. Netflix lanzó *La Influencer Siniestra: la historia de Jodi Hildebrandt*, mientras que Disney+ estrenó la miniserie *El Diablo en la Familia: El Caso de Ruby Franke*. Estas producciones muestran, entre otras cosas, las imágenes de las cámaras de seguridad y de los policías durante el rescate de los niños.
Jodi Hildebrandt, quien llegó a facturar unos 50.000 dólares mensuales en honorarios, sigue convencida de que es una enviada divina y que su encarcelamiento es una trampa de sus enemigos. Por su parte, la familia Franke intenta reconstruir su vida lejos del horror que vivieron a manos de quien les daba consejos sobre cómo criar a sus hijos.
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