La histórica fábrica de Mauro Sergio en Mar del Plata: parada total y suspensión masiva de trabajadores
Una reconocida marca de ropa argentina lleva cuatro meses con su fábrica completamente parada. ¿Qué está pasando detrás de las suspensiones masivas y por qué advierten que el peor momento podría estar por llegar?
Una histórica marca de ropa argentina enfrenta su peor momento tras cuatro meses de planta parada y con 175 trabajadores suspendidos. Textilana S.A., la empresa detrás de la reconocida marca Mauro Sergio, atraviesa un conflicto laboral que sus representantes atribuyen directamente a la crisis del consumo y al impacto de las políticas económicas nacionales.
El conflicto se desató en noviembre del año pasado, cuando la empresa con sede en Mar del Plata decidió suspender a 175 operarios por un plazo inicial de cuatro meses. La medida, calificada como masiva por los trabajadores, respondía a la fuerte caída en las ventas que afecta al sector.
Mauro Galván, delegado de la comisión interna de la fábrica, fue contundente al señalar las causas. En declaraciones a Radio 750, responsabilizó al modelo económico del gobierno de Javier Milei por “la baja de consumo total”, un escenario que, según su visión, está llevando a la quiebra a las empresas textiles.
¿Cuál es el impacto real en el empleo?
Las consecuencias van más allá de esta fábrica. Galván aseguró que, como efecto de la coyuntura económica, “se han perdido 16.000 puestos de trabajo en el sector textil” a nivel nacional. Esta cifra pone en perspectiva la magnitud de la crisis que atraviesa la industria.
En el caso específico de Textilana S.A., tras negociaciones entre las partes, se logró modificar el acuerdo inicial. Originalmente, la empresa ofrecía pagar el 70% del salario durante la suspensión. Finalmente, se acordó elevar esa cifra al 78% por cada uno de los cuatro meses que dura la medida.
Una fábrica fantasma y un futuro incierto
La situación actual dentro de la planta es de parálisis total. Aunque unas 60 personas continúan yendo a las instalaciones, el delegado fue claro: la fábrica “no está produciendo”. “La fábrica está parada hace cuatro meses”, confirmó Galván, revelando la gravedad de la situación operativa.
Lo peor podría estar por venir. Según lo conversado con la gerencia, la intención de la empresa sería extender el período de suspensión más allá de los cuatro meses pactados. La justificación, una vez más, es la falta de consumo. Galván citó información de que “esta temporada en Mar del Plata fue la peor de los últimos 20 años”, un dato que agrava el panorama para una empresa local.
El representante de los trabajadores también apuntó contra el marco legal vigente. “Con la reforma laboral aprobada estamos cada vez más atados de manos, porque se le están arrebatando los derechos a los trabajadores”, afirmó. Para Galván, la combinación de desabastecimiento de la industria textil y el aumento de importaciones está generando un cóctel explosivo para el sector.
El futuro de la histórica marca Mauro Sergio, por ahora, pende de un hilo, a la espera de una reactivación del consumo que no llega y en medio de un conflicto que refleja los profundos desafíos de la industria nacional.
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