La historia de Cesária Évora, la voz que puso a Cabo Verde en el mapa mundial

¿Conocés la historia de la cantante que puso a Cabo Verde en el mapa con su voz y sus pies descalzos?

Por infotucuman · 01/07/2026 · min de lectura
La historia de Cesária Évora, la voz que puso a Cabo Verde en el mapa mundial

Si Cabo Verde te sonó por el Mundial, su verdadera embajadora fue una mujer de voz inolvidable que cantaba descalza. Cesária Évora, la diva de los pies descalzos, convirtió la morna en un himno global. Su legado resuena aún en Dock Sud y en cada rincón del mundo.

¿Qué es la morna?

La morna, del inglés mourn (lamento), es la canción popular de Cabo Verde, melancólica y dulce, hermana del fado portugués. El archipiélago, independizado en 1975, respira su pasado colonial en el criollo caboverdiano, la lengua de Cesária.

En Mindelo, isla de Sao Vicente, su casa es hoy museo. Allí vivió con su madre, dos hijos, dos nietos y un hermano, haciendo las tareas de cualquier madre trabajadora. Pero por la noche se transformaba en Miss Perfumado y cantaba en los bares del puerto.

El salto a la fama tardío

Salió de Cabo Verde por primera vez en 1985, a los 44 años, para actuar en Lisboa. El impacto fue tal que no hubo vuelta atrás. Giras mundiales, festivales de jazz, y 300.000 discos vendidos de Miss Perfumado (1992), su cuarto álbum, que abre con “Sodade”, de Armando Zeferino Soares. Un himno a la diáspora, una de las canciones más conmovedoras sobre la nostalgia del hogar.

Cesária publicó 11 álbumes de estudio, dos en directo, recopilaciones y un disco póstumo. La crítica la llamó “reina de la morna”, pero su debut en 1988 marcó su identidad: La diva de los pies descalzos. La tapa la mostraba descalza sobre un camino de tierra.

Descalza como protesta

Actuaba siempre descalza como protesta contra la desigualdad y para no distanciarse de los más pobres. Recibía a periodistas en su casa de Mindelo con comidas típicas, fumando un cigarrillo tras otro, y había dejado atrás su lucha contra el alcohol.

Falleció el 17 de diciembre de 2011 en su ciudad natal, a los 70 años. Tres años antes había sufrido un derrame cerebral en un concierto en Melbourne, y la operaron del corazón en París. Pero pudo despedirse en su amada isla de San Vicente.

Hoy, su nombre aparece entre los hinchas caboverdianos en Dock Sud, Buenos Aires, y su voz sigue sonando: “Cabo Verde Terra Estimada”, la canción que cerraba su primer disco: Térra di pas, térra di gozu (Tierra de paz, tierra de alegría).

También puede interesarle

Espectáculos
Espectáculos
Espectáculos
Espectáculos
Espectáculos
Espectáculos
Publicidad