La guerra en Medio Oriente pone en jaque un plan clave del Gobierno para el próximo invierno

El Gobierno quería que los privados se hicieran cargo de importar el gas para el invierno, pero la guerra lo cambió todo. ¿Lograrán que el plan no se congele en medio de la crisis global? Los detalles que pocos conocen.

Por infotucuman · 07/03/2026 · min de lectura
La guerra en Medio Oriente pone en jaque un plan clave del Gobierno para el próximo invierno

La escalada del conflicto bélico dispara los precios de la energía a nivel global y amenaza con descarrilar una estrategia oficial que busca, por primera vez en casi dos décadas, alejar al Estado de un negocio crucial. Mientras el petróleo y el gas alcanzan máximos históricos, la Argentina enfrenta un escenario de oportunidades y riesgos, con un proyecto que ahora navega en aguas turbulentas.

El Gobierno nacional tenía un objetivo claro: dejar en manos de un operador privado la importación, regasificación y comercialización de Gas Natural Licuado (GNL) hasta el año 2027. La Secretaría de Energía, a cargo de María Tettamanti, habilitó hace un mes a la estatal Enarsa para lanzar la licitación correspondiente.

La idea era clara. “El objetivo es garantizar el suministro cuando más se necesita, ordenar la formación de precios a través de competencia y avanzar en un mercado más transparente, donde el Estado deje de actuar como operador”, había enfatizado la cartera energética.

¿Por qué el plan se complica ahora?

El conflicto en Medio Oriente cambió las reglas del juego. Los precios internacionales del GNL dieron un salto del 45%, introduciendo una capa de incertidumbre y presión alcista que no existía cuando se concibió la licitación. Pese a esto, el plan oficial se mantiene en marcha.

Enarsa publicó los pliegos para el concurso nacional e internacional el pasado 4 de marzo. La apertura de sobres de las ofertas está prevista para el 6 de abril, en un contexto donde los actores de la industria evalúan con cautela las condiciones.

Una de las grandes dudas que flota en el ambiente es a qué precio se podrá comprar el GNL en este escenario de tensión y, fundamentalmente, a cuánto se podrá vender luego en el mercado interno. Para evitar distorsiones, Energía estableció un precio máximo para el gas regasificado.


La secretaría de Energía, María Tettamanti.

El invierno argentino aún depende de este recurso

La importación de gas por barco sigue siendo una pieza indispensable para atravesar los meses más fríos, garantizando oferta suficiente en momentos de demanda pico. Su objetivo principal es evitar cortes de suministro, especialmente en estaciones de GNC y en industrias con contratos interrumpibles, como ya sucedió en mayo y julio de 2024.

Aunque el récord de producción en Vaca Muerta y la ampliación del gasoducto Perito Moreno han reducido la dependencia, el GNL importado aún tiene un peso significativo en la matriz invernal. Este gas, que tiene un costo mayor al local y era parcialmente subsidiado por el Estado, es un seguro contra el frío.

La propia Enarsa ya adquirió en marzo el primero de los 27 buques con gas que planea comprar para toda la temporada. La cifra marca una leve baja respecto a los 28 barcos de 2024 y los 30 de 2023, pero confirma la necesidad constante.


La producción de gas de Vaca Muerta se ve limitada por la capacidad para trasladarlo.

Juan Bosch, presidente de SAESA, aportó una variable clave para entender el panorama. “La efectiva importación de GNL depende en gran medida de las temperaturas que se registren. A inviernos templados menor consumo, a inviernos crudos mayor consumo e importación“, explicó.

El plan del Gobierno incluye una cláusula de seguridad. Enarsa conserva la potestad de “intervenir de forma transitoria para evitar cualquier riesgo de faltantes” en caso de que la licitación no avance según lo esperado. Esto deja una puerta abierta para que el Estado retome el control si la transición al sector privado se ve comprometida por la volatilidad del mercado internacional.

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