La defensa de los médicos acusados en el caso Propofest presentó un recurso que cuestiona todo: ¿qué pruebas faltan realmente?
Los abogados presentaron argumentos técnicos que ponen en duda toda la acusación. ¿Realmente hay pruebas suficientes o todo se basa en suposiciones? Los detalles del recurso que podría cambiar el curso del caso.
Los abogados de los anestesistas Delfina “Fini” Lanusse y Hernán Boveri atacaron con dureza el procesamiento judicial, calificándolo de “prematuro y conjetural”. Presentaron un recurso de apelación para revocar su procesamiento en la causa “Propofest”, argumentando que la acusación por administración fraudulenta y robo de propofol del Hospital Italiano carece de pruebas directas y se basa en testimonios subjetivos.
La defensa sostiene que no existen pruebas concretas del desvío de insumos hospitalarios como propofol y fentanilo. Según su escrito, el Hospital Italiano informó que su sistema de control no detectó pérdidas de medicación durante el período investigado.
Los arqueos de stock habrían arrojado resultados exactos, lo que para los abogados vuelve “incompatible” la hipótesis del robo sostenido. Esto plantea dudas fundamentales sobre la base fáctica de la acusación.
¿Qué dicen los testimonios?
Los letrados cuestionan que no hay testigos presenciales de la sustracción de fármacos. Afirman que las declaraciones se apoyan en comentarios de terceros o sospechas sobre el estado anímico de Lanusse, pero ninguna prueba concreta de desvío de insumos.
La defensa tilda estos testimonios como “de oídas” y subjetivos, argumentando que no constituyen evidencia sólida para sustentar un procesamiento penal. Este punto es central en su estrategia para desmontar la acusación.
Un embargo millonario bajo la lupa
El recurso también ataca el embargo de $30.929.520 dictado por el juez Javier Sánchez Sarmiento, calificándolo de desproporcionado. Según la defensa, esta cifra es un 323% superior al valor de los insumos presuntamente involucrados.
Los abogados argumentan que el embargo carece de sustento ya que no se pudo cuantificar un daño patrimonial real. El propio hospital negó la existencia de faltantes de medicación, lo que según la defensa hace arbitraria la medida cautelar.
El contexto más amplio de la investigación
La causa “Propofest” cobró relevancia pública no solo por el presunto robo de medicamentos, sino por su vinculación con investigaciones laterales sobre el fallecimiento del anestesista Alejandro Zalazar. Este contexto añade complejidad al caso judicial.
La defensa de Lanusse insistió en que el magistrado rechazó citar a médicos y psicólogos que podrían haber demostrado que su defendida no posee consumos problemáticos ni conductas compatibles con los delitos atribuidos. Esta omisión, según los abogados, afecta el derecho a la defensa.
Por el momento, la Cámara de Apelaciones deberá decidir si mantiene el procesamiento de los profesionales o si hace lugar al pedido de revocación total y reducción del embargo. El caso continúa sacudiendo el ámbito médico del Hospital Italiano mientras se espera la resolución judicial.
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