La Cocha: Productores rurales se convierten en obreros de caminos ante la falta de ayuda oficial

En el interior de Tucumán, los vecinos de Alto El Puesto se cansaron de esperar. ¿Qué hicieron cuando vieron que los caminos se caían a pedazos y nadie llegaba a ayudarlos? La historia de un esfuerzo colectivo que revela una dura realidad.

Por infotucuman · 16/03/2026 · min de lectura
La Cocha: Productores rurales se convierten en obreros de caminos ante la falta de ayuda oficial

En el corazón de La Cocha, la comunidad de Alto El Puesto tomó una decisión extrema: arreglar con sus propias manos los caminos que el Estado no repara. Frente a la falta de recursos y maquinaria oficial, un grupo de productores y vecinos se organizó para intervenir en la deteriorada infraestructura rural, una situación que deja al descubierto las carencias crónicas en el interior profundo de Tucumán.

La iniciativa partió del productor Alberto Singh, quien comenzó a trabajar para mejorar el estado de los accesos. Su acción individual rápidamente se transformó en un movimiento colectivo. Familias como las Lastrina, Delotte, Sánchez y Álvarez, junto a Omar Santillán y otros productores de la zona, se sumaron aportando herramientas, maquinaria y su fuerza de trabajo.

¿Con qué recursos cuentan?

La tarea no es sencilla. Los vecinos explicaron que la jurisdicción es extensa y sus medios, extremadamente limitados. Para mantener los caminos y responder a las urgencias de la comunidad, solo disponen de dos tractores antiguos y una pala. Con ese equipo precario, realizaron las mejoras necesarias para permitir el tránsito y las actividades cotidianas en distintos sectores del área.

La solidaridad no se limitó a la reparación de caminos. El mismo grupo colaboró activamente con el personal de la empresa EDET para asistir en las tareas de restablecimiento del suministro eléctrico en el sector, demostrando un compromiso integral con el bienestar de todos los habitantes.

Una ayuda sin banderas políticas

Los participantes fueron enfáticos en aclarar el motivo de su acción. Insistieron en que el trabajo no respondió a intereses políticos ni a gestos de campaña. Según señalaron, la única motivación fue ayudar a la comunidad en un momento complicado y mejorar las condiciones de vida de quienes residen en la zona, una necesidad que percibieron como impostergable.

Este episodio, informado desde la Comuna de El Sacrificio, expone una realidad que se repite con frecuencia en las áreas rurales de la provincia: caminos deteriorados, recursos escasos y comunidades que terminan resolviendo por cuenta propia problemas que deberían ser prioridad de la gestión pública. La escena en Alto El Puesto es un ejemplo claro de cómo los habitantes cubren con organización y esfuerzo colectivo los vacíos que deja la infraestructura estatal.

Más allá del admirable gesto de solidaridad, la situación plantea una pregunta incómoda sobre la sostenibilidad a largo plazo. Los productores rurales, convertidos en obreros de obra pública, trabajan con lo que tienen a mano para sostener servicios básicos, mientras la espera por soluciones estructurales continúa.

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