La cocaína secuestrada en Valentín Jiménez podría haber sido incautada antes: el detalle que cambió la investigación
¿Qué pasó con los 37 kilos de cocaína secuestrados en Valentín Jiménez? Las marcas en los panes cambiaron el rumbo de la pesquisa.
La investigación por el secuestro de 37 kilos de cocaína en un control del Operativo Lapacho en Valentín Jiménez avanza sobre dos interrogantes que aún no tienen respuesta: cuál es el verdadero origen del cargamento y quién era el destinatario final. Los investigadores sospechan que la droga podría haber sido incautada en un procedimiento judicial anterior y, tras un presunto desvío, regresó al mercado ilegal.
¿Qué revelaron las pericias?
Las primeras pericias arrojaron un dato que modificó el rumbo de la pesquisa: la mayoría de los panes de cocaína tenían numeraciones identificatorias y algunos envoltorios presentaban pequeñas perforaciones o cortes. Según fuentes judiciales, esas marcas suelen producirse durante las pruebas de campo en operativos oficiales para confirmar que la sustancia es un estupefaciente.
A partir de esos indicios, los investigadores trabajan sobre la hipótesis de que la droga fue incautada anteriormente y, por razones aún desconocidas, volvió a ser comercializada. Ahora buscan determinar si las numeraciones coinciden con registros de expedientes judiciales previos y si los paquetes estuvieron almacenados en algún depósito judicial o dependencia policial antes de regresar al circuito ilegal.
El rol del conductor y la pista de Orán
Hasta el momento, los investigadores no lograron identificar de qué causa provendría la droga ni cuándo ocurrió el supuesto desvío. También intentan reconstruir todo el recorrido del cargamento antes de ser interceptado en el límite entre Tucumán y Santiago del Estero.
Según trascendió, el conductor del camión aportó información que orientó la investigación hacia la ciudad salteña de Orán, considerada una de las principales puertas de ingreso de cocaína al país. “No se descarta ninguna posibilidad. Estamos tratando de determinar el origen exacto de la sustancia y verificar si guarda relación con algún secuestro anterior”, señaló una fuente vinculada a la causa.
Antecedentes de irregularidades y la pista tucumana
Las sospechas cobran relevancia en un contexto donde las autoridades recuerdan antecedentes de irregularidades en la custodia de estupefacientes. La última destrucción de droga en la región se concretó en mayo, cuando fueron incineradas más de tres toneladas de sustancias ilegales. Sin embargo, fuentes judiciales recordaron que en los últimos años se detectaron anomalías en la conservación y resguardo de cargamentos secuestrados, lo que obligó a reforzar los controles.
Mientras intentan esclarecer el origen de la cocaína, la investigación también busca identificar a quien organizó el transporte. De acuerdo con la información reunida, los investigadores siguen la pista de un hombre domiciliado en Tucumán que estaría vinculado con la operación y analizan una presunta transacción cuyo destino final habría sido la ciudad de Termas de Río Hondo. Esa línea investigativa continúa bajo verificación y podría ser determinante para identificar a los responsables.
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