La cifra que asusta a las casas de electrodomésticos: casi la mitad de sus clientes no puede pagar
¿Pensabas que comprar en cuotas era fácil? Un dato explosivo revela que casi la mitad de quienes financian electrodomésticos están en problemas. Descubrí por qué las grandes cadenas están desesperadas y cómo esto impacta en tu bolsillo.
Un dato alarmante surge del sector de venta de electrodomésticos y refleja la profunda crisis que atraviesan los bolsillos de los argentinos. La morosidad en los créditos otorgados por estos comercios alcanzó un nivel histórico y se ubica muy por encima del promedio del sistema financiero. Un relevamiento de la consultora EcoGo, basado en datos del Banco Central, revela una situación crítica que ya está forzando a las empresas a cambiar drásticamente sus estrategias de financiamiento.
¿Qué muestra el informe de EcoGo?
El estudio indica que en diciembre pasado, la morosidad en los créditos otorgados por vendedores de electrodomésticos llegó al 41% en promedio. Esto significa que prácticamente la mitad de quienes financiaron la compra de un artículo a través de un local presentan atrasos o dificultades para cumplir con los pagos.
Sebastián Menescaldi, director de EcoGo, explicó que la estrategia de las empresas ha sido conservadora, recurriendo al corte del crédito tras el impacto de la suba de las tasas de interés. “Esta situación, junto con el fuerte incremento del endeudamiento de las familias y la caída de los ingresos reales, detuvo la rueda del crédito y se expresó en un fuerte incremento de la morosidad, que superó el 40%”, detalló.
Comparación con otros sectores
El contraste con el resto del sistema es abismal. Mientras la irregularidad en el crédito no bancario llegó al 22,8% en diciembre, y la mora en los bancos tradicionales cerró el año en 5,3% en promedio (9,3% en el segmento de familias), el sector de electrodomésticos muestra un deterioro extremo.
El salto es aún más significativo si se compara con diciembre de 2024, cuando la mora en estas casas rondaba el 15%. Desde el sector atribuyen el deterioro a la pérdida de poder adquisitivo y a la presión creciente sobre los ingresos. “Es lógico teniendo en cuenta el bolsillo de los argentinos. Los sueldos están pisados y ahora vienen aumentos en el costo de vida: servicios, transporte, colegios privados. Además, las tarjetas están al límite y las tasas son altas”, señaló un referente del rubro.
La visión desde las cadenas comerciales
Desde una cadena comercial indicaron que los consumidores “tienen menos ingreso disponible y no lograron reacomodar su economía tras un año en el que los salarios no acompañaron la suba de precios”. Otra cadena advirtió que la pérdida de poder adquisitivo es un factor clave, sobre todo considerando que muchos clientes de crédito para electrodomésticos no están bancarizados.
“El número es alto y viene creciendo mes a mes, pero preferimos no compartirlo para que no se perciba como un problema propio”, agregaron fuentes del sector. Desde EcoGo tampoco abrieron el dato por empresa, pero el panorama sería similar entre los principales jugadores e incluso peor en algunas cadenas.
Consecuencias en las ventas y el crédito
Frente a este escenario, desde mediados de 2025 varias empresas comenzaron a restringir la oferta de financiamiento, elevar los requisitos de aprobación y concentrarse en perfiles de menor riesgo. Esta estrategia impactó directamente en el volumen de ventas.
Según EcoGo, con datos del Indec y del BCRA, el sector registró en diciembre ventas por $541.000 millones, lejos de los $750.000 millones de fines de 2024. En paralelo, el stock de crédito otorgado por las principales cadenas alcanzó los $912.500 millones, frente a los cerca de $650.000 millones de un año atrás.
En la composición de los medios de pago, los créditos de casas de electrodomésticos representaron el 19,4% del total, detrás de las tarjetas de crédito, que concentraron el 55,1%. El efectivo (13%) y las tarjetas de débito (12,6%) completaron el esquema. Tanto el financiamiento propio de las cadenas como el uso de tarjeta de crédito mostraron caídas interanuales: retrocedieron 9,6% y 5,7%, respectivamente, frente a diciembre de 2024.
“La venta está muy mal. Desde mitad de 2025 empezó a bajar. El aumento de las tasas hizo que se dejaran de ofrecer cuotas sin interés”, resumió una fuente del sector, en un escenario en el que el crédito, tradicional motor del consumo de bienes durables, perdió dinamismo por completo.
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