La CGT amenaza con una batalla sin cuartel: “Hasta el último minuto” para frenar la reforma laboral
La CGT promete una resistencia feroz hasta el último segundo para evitar que la reforma laboral se convierta en ley. ¿Qué duras acusaciones lanzó contra los gobernadores que apoyaron el proyecto y qué reclamos le hizo al propio peronismo en medio de esta crisis?
La tensión política se recrudece en la recta final de las sesiones extraordinarias. Octavio Argüello, uno de los líderes de la CGT, lanzó una advertencia contundente: la central obrera intentará bloquear “hasta el último minuto” la reforma laboral que el oficialismo pretende convertir en ley este viernes en el Senado. El dirigente de Camioneros no solo redobló la apuesta contra el Gobierno, sino que también cargó contra gobernadores y el propio peronismo, acusándolos de “entreguistas” y de traicionar al pueblo trabajador.
En declaraciones a Radio Splendid, Argüello fue claro sobre la estrategia sindical. Aseguró que van a seguir peleando la iniciativa “en todos los ámbitos”, que identificó como el legislativo, el judicial y la calle. El referente gremial se refirió específicamente al paro general del jueves pasado, calificándolo de “importante, como hace tiempo que no se daba”, y mucho más profundo que el anterior.
¿Una pelea perdida de antemano?
Pese a la firmeza del discurso, el propio Argüello reconoció la dificultad de la tarea. Señaló que la instancia más complicada es lograr que el próximo viernes en la Cámara Alta no se acepten las correcciones hechas en Diputados y que, en consecuencia, el proyecto caiga. “Hasta último minuto vamos a intentar que sea así, pero no tenemos muy seguro que podamos lograrlo”, admitió con realismo.
El cosecretario general de la CGT también hizo un balance de las medidas de fuerza. Aclaró que en dos años realizaron “cuatro paros generales y 13 marchas”, pero consideró que “no podemos parar todo el tiempo”. Argüello argumentó que está demostrado que, por más que se pare, el problema “no es gremial, es político”, y lamentó la falta de una fuerza política que los acompañe, criticando la crisis tanto en el oficialismo como en la oposición.
Los gobernadores en la mira: “Vendieron la dignidad por una zanja cuneta”
Uno de los blancos más duros de la crítica de Argüello fueron los gobernadores que facilitaron los votos para el avance del proyecto. El dirigente mencionó explícitamente a las provincias de “Salta, Catamarca, Tucumán, Chubut, Santa Cruz”, a los que tildó de “entreguistas”.
Con un lenguaje crudo, el gremialista cuestionó las negociaciones de estos mandatarios con el Gobierno nacional. “Llegaron a negociaciones quizás por obras, por financiamiento económico, pero no se puede vender la dignidad del pueblo por una zanja cuneta y dos metros de asfalto”, sentenció. Argüello reveló que la CGT intentó dialogar con ellos: “Hablamos con ellos, inicialmente nos atendieron, tomaron cierto compromiso, pero la segunda vez no nos atendieron más”.
La advertencia también tuvo un tinte electoral. “El pueblo tiene memoria”, afirmó, y sostuvo que en su momento esos gobernadores “van a tener que explicar cuál fue la traición al pueblo, en las elecciones”. “No sea cosa que después tengan que pagar las consecuencias de lo que están haciendo, la entrega y traición al pueblo trabajador”, agregó.
Un llamado de atención al peronismo: “Que deje de pelearse por cosas que no importan”
El malestar de la central obrera también se extendió hacia el espacio político que históricamente la cobijó. Argüello reclamó al peronismo que “se tiene que ordenar, dejar de pelearse por cosas que no le importan a la sociedad”. Puso como ejemplo que, mientras la CGT libraba la batalla contra la reforma laboral, el PJ “discutía si tenía un afiliado más o menos en el padrón”.
El dirigente mencionó el acompañamiento del gobernador bonaerense Axel Kicillof, pero criticó un “silencio” generalizado. “Nadie salió a discutir la reforma laboral”, lamentó. También cuestionó al bloque de José Mayans en el Senado, señalando que sus integrantes “no integraron la Comisión de Trabajo” y “no presentaron un proyecto alternativo”.
La crítica al diálogo con el Gobierno fue frontal. Argüello recordó que la CGT se fue del Consejo de Mayo porque “no era una mesa de diálogo, era de imposiciones”. “El Gobierno imponía su posición, como lo hace en este momento, y no había forma de diálogo, no teníamos con quién dialogar”, afirmó, cerrando toda posibilidad de negociación en el corto plazo y dejando claro que la pulseada seguirá hasta el final.
También puede interesarle