La calzada comenzó a agrietarse y el riesgo de un socavón es inminente mientras el tránsito permanece totalmente cortado
¿Qué medidas extremas están tomando para evitar un desastre mayor en una ruta clave? Los detalles de la intervención de emergencia y la crítica situación que enfrentan decenas de familias.
La presión del agua acumulada tras el fuerte temporal comenzó a agrietar la calzada y existe riesgo inminente de formación de un socavón en la vieja traza de la Ruta Nacional 38, entre Alto Verde y Aguilares. Equipos de la Dirección Provincial de Vialidad trabajan perforando la ruta para permitir el drenaje y evitar un colapso estructural, mientras el tránsito permanece totalmente cortado en el sector.
La principal zona afectada por la inundación es el barrio Santa Emilia, en la localidad de Alto Verde. Allí, unas 80 familias sufren anegamientos en sus viviendas, pérdida de bienes y dificultades para acceder a servicios básicos.
¿Cómo están trabajando para evitar el colapso?
Las tareas incluyen la apertura controlada de la calzada para facilitar el desagote. Esta intervención se realiza luego de que las alcantarillas de la zona colapsaran por la acumulación de agua, lo que generó la presión que comenzó a agrietar la ruta.
En el lugar trabajan de manera coordinada equipos de la Dirección Provincial de Vialidad, autoridades locales y personal de emergencias. Estos equipos no solo se enfocan en la infraestructura vial, sino que también asisten a las familias afectadas.
¿Qué asistencia reciben los vecinos?
El personal evalúa la necesidad de reubicaciones temporarias o ayuda humanitaria para las aproximadamente 80 familias del barrio Santa Emilia que enfrentan anegamientos en sus hogares y pérdida de bienes.
Desde Defensa Civil emitieron una recomendación clara para la población. Instaron a evitar circular por la zona y seguir las indicaciones del personal que interviene en el operativo de emergencia.
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