La caída de Moretti en San Lorenzo: una gestión marcada por el escándalo y la crisis
La gestión de Marcelo Moretti en San Lorenzo culminó en acefalía tras una sucesión de escándalos: una cámara oculta con dólares, conflictos con ídolos, una deuda millonaria y el respaldo de la AFA que no evitó su caída.
La presidencia de Marcelo Moretti en San Lorenzo terminó en una acefalía tras una sucesión de polémicas que erosionaron su autoridad. Su gestión, que comenzó con promesas en diciembre de 2023, se vio opacada por conflictos con ídolos, investigaciones judiciales y una grave crisis financiera, culminando con el impacto de una cámara oculta que lo mostró recibiendo dinero.
El punto de inflexión ocurrió el 22 de abril de este año, cuando Canal 9 emitió una cámara oculta en la que se ve a Moretti guardándose un fajo de miles de dólares en el bolsillo de su saco. El pago era a cambio de un supuesto fichaje de un juvenil para las inferiores del club de Boedo. Este hecho, conocido como el *morettigate*, desató la investigación judicial por “administración fraudulenta” en dos causas paralelas, una en Nación y otra en la Ciudad de Buenos Aires.
Conflictos internos y enfrentamientos con históricos
Desde su asunción, Moretti adoptó un tono confrontativo. En su discurso inaugural lanzó duras críticas contra la gestión anterior de Horacio Arreceygor, epílogo de la era de Matías Lammens y Marcelo Tinelli. Poco después, protagonizó el primer gran conflicto al desvincular, a solo dos meses de asumir, al técnico y ídolo Rubén Darío Insúa, quien tenía contrato por dos años.
Otro enfrentamiento resonante fue con Néstor Ortigoza, a quien terminó desplazando de la dirección del fútbol profesional tras meses de discusiones públicas y cruces a los gritos en la Comisión Directiva. Su reemplazo, Julio Lopardo, duró apenas 45 días en el cargo antes de ser removido por alzar la voz en contra de la AFA.
Escándalos deportivos y financieros
La gestión deportiva también estuvo salpicada por irregularidades. Un caso emblemático fue el envío de un comprobante trucho a la dirigencia de Independiente Rivadavia de Mendoza durante la compra del jugador Matías Reali. Asimismo, generó controversia el fichaje de jugadores de avanzada edad para la Reserva, como el de Maximiliano Zelaya, de 27 años, hijo del empresario Mariano Zelaya, allegado a Moretti.
Los problemas económicos fueron una constante. Los atrasos salariales al plantel profesional y las promesas de pago incumplidas obligaron, en diciembre del año pasado, a la venta de los juveniles Santiago Sosa y Agustín Hausch a Defensa y Justicia por 1,7 millones de dólares para cubrir deudas.
La conexión con la AFA y una deuda millonaria
Moretti siempre se jactó en su círculo íntimo del apoyo de Claudio Tapia, presidente de la AFA. Este respaldo se hizo evidente cuando el Tribunal de Ética de la AFA frenó un pedido de expulsión del presidente formulado por el Tribunal de Disciplina de San Lorenzo. El club de Boedo, bajo su gestión, fue uno de los allanados en la causa que investiga a la financiera Sur Finanzas, ligada a Ariel Vallejo, cercano a Tapia.
Según pudo saber Clarín, San Lorenzo mantuvo una línea de crédito con Sur Finanzas. Durante el último año y medio, se realizaron varios préstamos que suman un total aproximado de 1.900 millones de pesos. Estos fondos se destinaron principalmente al pago de sueldos de empleados y del plantel profesional, y en menor medida a proveedores. Una fuente dirigencial asegura que queda una deuda abierta que rondaría entre 200 y 300 mil dólares.
El final de un ciclo turbulento
La publicación del video condenó socialmente a Moretti, quien ya no pudo volver a la cancha. Intentó asistir a la semifinal del Torneo Aperturo contra Platense, pero fue expulsado del palco oficial del Nuevo Gasómetro por sus pares. Las renuncias en la Comisión Directiva comenzaron a acumularse.
Moretti ya había sufrido una acefalía el 16 de septiembre pasado, pero un fallo del Juzgado N°51 que constató irregularidades en aquella reunión le devolvió el poder. Sin embargo, no pudo contener el enojo de los hinchas: en octubre, debió huir de la sede social en un patrullero ante una protesta. Ahora, ante la nueva acefalía, Moretti volvió a pedir la impugnación en el mismo juzgado. Si esta vez no le da la razón, su regreso al mando será imposible.
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