La brutalidad del crimen en Aguilares: las hipótesis que maneja la Justicia tucumana

Investigación en Aguilares: descartan robo en el brutal crimen del peón rural. La Justicia tucumana analiza un ataque sorpresivo y el perfil de la víctima para hallar al responsable.

Por infotucuman · 14/01/2026 · min de lectura
La brutalidad del crimen en Aguilares: las hipótesis que maneja la Justicia tucumana

Un peón rural fue hallado muerto con dos golpes en la cabeza y la mano derecha cercenada en un camino vecinal de Aguilares, un crimen que por su violencia extrema mantiene en vilo al sur de la provincia. La investigación, a cargo de la Unidad Fiscal de Homicidios del Centro Judicial Concepción, descarta un robo y apunta a un ataque sorpresivo por alguien conocido.

El hallazgo que conmocionó a la zona rural

El cuerpo sin vida de Javier Ariel Sarmiento, de 50 años, fue descubierto la noche del lunes 13 de enero en el paraje Guasa Rincón, sobre el “Camino Viejo”. Dos pescadores que transitaban por la zona, rodeada de plantaciones de soja y caña de azúcar, dieron aviso a la Policía cerca de las 23 horas. Efectivos de la Comisaría de Aguilares constataron que la víctima yacía boca abajo, con heridas contundentes en el cráneo y un corte “limpio” que le había amputado la mano derecha.

El fiscal Fabián Assad, a cargo del caso, dispuso la intervención del auxiliar fiscal Juan José Ibáñez y del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) para el relevamiento de la escena. Sarmiento, un peón que trabajaba en una finca citrícola, había visitado a su hermano y emprendió el regreso a su casa alrededor de las 19, pero nunca llegó a destino.

Un ataque que no encaja con el robo

El jefe de la Comisaría de Aguilares, Miguel Arias, descartó de plano que el móvil haya sido el hurto. “No es habitual encontrar un nivel de ensañamiento tan alto en un asalto. Dos golpes en la cabeza y la amputación de una mano no encajan con ese tipo de delito”, señaló el oficial. La víctima, descrita como una persona humilde, no portaba pertenencias de valor, lo que fortalece esta línea.

Un dato crucial es que Sarmiento llevaba un morral con un machete en su interior, herramienta que no utilizó para defenderse. Para los investigadores, esto sugiere que el agresor pudo ser alguien de su confianza. “Creemos que pudo haberse generado una situación de confianza y que el primer golpe, aplicado cuando se dio vuelta para seguir su camino, haya sido mortal”, analizó Arias.

La búsqueda de evidencias y el perfil de la víctima

Personal de la Brigada de Investigaciones Sur, al mando del comisario Carlos Díaz, realizó un amplio rastrillaje en la zona sin hallar el arma homicida ni la mano amputada. Por las características de las heridas, se sospecha que el ataque se cometió con una herramienta pesada como una macheta o una hachita.

El caso presenta un dato judicial previo: Sarmiento tenía una causa por abuso sexual agravado relacionada con una de sus hijas. Sin embargo, vecinos de la zona lo describieron como una persona no conflictiva, lo que profundiza el misterio sobre la brutalidad del crimen. La hipótesis de un hecho vinculado al narcotráfico no cobra fuerza por el momento.

Autopsia y próximos pasos de la investigación

Por orden del Ministerio Público Fiscal, el cuerpo fue trasladado a la morgue judicial de la capital tucumana para la realización de la autopsia. Sus resultados serán clave para determinar la causa precisa de la muerte y la mecánica del ataque.

En paralelo, el Centro de Monitoreo de Aguilares analiza las imágenes de las cámaras de seguridad de los accesos a la zona rural. Los investigadores avanzan con entrevistas a familiares y allegados para reconstruir las últimas horas de Sarmiento y su círculo de contactos. La comunidad de Aguilares espera respuestas mientras la Justicia intenta desentrañar los motivos de un homicidio que ha marcado a la región.

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