Kicillof busca sumar a Jaldo y otros gobernadores del norte para un frente opositor amplio
Axel Kicillof avanza en un plan para ampliar el peronismo integrando a gobernadores del norte, como Osvaldo Jaldo, que tuvieron acuerdos con Milei. ¿Logrará unir al espacio opositor sin romper con el kirchnerismo duro? Los detalles de una estrategia que busca cambiar las reglas de juego.
El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, está tejiendo una red política que apunta directamente al norte argentino, con una estrategia que podría reconfigurar el mapa opositor de cara al futuro. Su movimiento, Derecho al Futuro, busca incorporar a mandatarios provinciales que, pese a haber tenido acuerdos tácticos con el gobierno de Javier Milei, son vistos como piezas clave para construir una alternativa nacional con peso federal.
La premisa es clara: sin el volumen electoral de las provincias, será imposible consolidar una mayoría competitiva. Esta visión lo alinea con la postura de Sergio Massa y lo distancia de los sectores más intransigentes del kirchnerismo, que critican a los gobernadores por su apoyo a leyes oficialistas.
¿Quiénes son los objetivos en el norte?
En la mira de Kicillof están figuras como Osvaldo Jaldo de Tucumán, Raúl Jalil de Catamarca y Gustavo Sáenz de Salta. Estos mandatarios jugaron un rol decisivo en votaciones sensibles del Congreso durante los primeros meses de la gestión libertaria, como la aprobación del Presupuesto, la Ley de Bases (RIGI) y la reforma laboral.
El objetivo del mandatario bonaerense es evitar que su proyecto político quede encapsulado en el conurbano o reducido al núcleo más cerrado del kirchnerismo. La integración de estos dirigentes del norte es vista como un paso fundamental para ampliar su base legislativa y reforzar su perfil como un líder con proyección en todo el país.
Una estrategia de unidad versus tensiones internas
Esta estrategia de ampliación prioriza la unidad por sobre el señalamiento de diferencias internas. Kicillof busca convocar a todos los sectores que se opongan al programa económico del Gobierno nacional, incluso a aquellos que en algún momento acompañaron iniciativas oficiales.
Este posicionamiento genera una tensión palpable con los sectores más duros referenciados en Máximo Kirchner, quienes consideran a los gobernadores del norte como funcionales al ajuste económico. Frente a esto, Kicillof intenta mantener un equilibrio con Cristina Fernández de Kirchner, sin quedar atrapado en La Cámpora ni limitar su alcance territorial.
La apuesta es ambiciosa: integrar a estos sectores provinciales en un armado opositor más amplio antes de que se desate la discusión por las candidaturas para 2027. La convicción es que la reconstrucción del peronismo requerirá una coalición mucho más extensa y diversa que la que hoy representa su núcleo más ortodoxo.
El Movimiento Derecho al Futuro se presenta, entonces, como la herramienta para desplegar esta red que ya comenzó a sumar legisladores, intendentes y sindicatos. El acercamiento a los gobernadores del norte no es un gesto aislado, sino una pieza calculada en un tablero político que busca construir una mayoría alternativa con verdadero anclaje federal.
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