Investigan a una banda que usaba Tucumán como centro de acopio de cocaína para distribuirla en varias provincias
Tres investigaciones en Salta señalan a Tucumán como centro de acopio de cocaína. Una banda usaba vehículos con tanques modificados. Hay detenidos y un prófugo.
Tres investigaciones abiertas en Salta convergen en una misma conclusión: Tucumán se consolida como punto estratégico para almacenar cocaína que luego se distribuye a otras provincias y posiblemente al exterior, según fuentes judiciales.
La falta de control aéreo en el NOA sería una de las causas que permiten a las organizaciones criminales ingresar cargamentos por el sur salteño, eludiendo la vigilancia fronteriza con Bolivia.
Uno de los casos más relevantes surgió tras una reunión en un bar cerca del casino de San Miguel de Tucumán. Esa pista permitió desarticular una estructura que operaba desde 2024.
La investigación comenzó el 30 de agosto de 2025, cuando una pareja fue detenida en Salta con 30 kilos de cocaína. Sus nombres coincidían con los de otra causa en Santa Fe, donde se secuestraron 18 kilos en San Lorenzo.
Al unificar los casos, los agentes identificaron a un grupo familiar que coordinaba el traslado de cocaína desde la frontera salteña con Bolivia. La droga era ocultada en tanques de combustible modificados de vehículos comprados en una concesionaria tucumana.
Según la hipótesis judicial, la droga ingresaba a Tucumán y luego era enviada a Catamarca, La Rioja y Santa Fe, aunque no se descartan otros destinos.
La banda captaba transportistas, controlaba la mercadería y usaba una fachada comercial. Los autos eran acondicionados y los conductores recibían entre 300 y 500 dólares por viaje, según la cantidad y la distancia. A veces viajaban con sus familias para evitar sospechas.
Los organizadores compraban los vehículos y hacían transferencias simuladas a nombre de los choferes. Otros integrantes actuaban como “punteros” para alertar sobre controles policiales.
En esa causa fueron detenidos y procesados Hernán Matías Padilla, Celeste Fariña, José María Santillán y Ramón Agustín Padilla. Axel Nicolás Juárez está prófugo con pedido de captura internacional.
Otro caso ocurrió a comienzos de este mes, cuando Gendarmería secuestró en el norte tucumano 100 kilos de marihuana y 50 kilos de cocaína en un camión con limones. Se cree que la carga partió de Colonia Santa Rosa, en Salta, a unos 40 kilómetros de Orán, y tenía como destino Mendoza, aunque pudo haber sido detenida en Tucumán para “enfriarla”.
Colonia Santa Rosa también fue escenario de otra causa donde una organización de argentinos de Buenos Aires y un venezolano alquilaba campos para producir frutas y verduras, pero los usaba como depósitos de droga. Ese expediente comenzó en enero, tras hallar 31 kilos de cocaína entre cajones de berenjenas.
Además, en 2024 fueron detenidos el procurador Elvio Díaz y Carlos Rodríguez, empleado municipal de Alberdi. Ex funcionarios de esa ciudad son investigados por narcotráfico y por el asesinato de dos ciudadanos bolivianos en un supuesto ajuste narco.
La semana pasada, dos mujeres fueron detenidas con 18 kilos de cocaína en un micro de larga distancia. Inicialmente se dijo que el destino era Chubut, pero en la audiencia de imputación surgió que tenían pasajes hasta Tucumán.
El fiscal federal salteño Ricardo Toranzos afirmó que Tucumán se transformó en un centro de acopio o escala para el movimiento de estupefacientes. Señaló que el sur de Salta y la zona limítrofe con Tucumán y Santiago del Estero son utilizadas para aterrizajes clandestinos o lanzamiento aéreo de cargamentos.
Los datos oficiales indican que en el primer cuatrimestre de 2026 se secuestraron 1.961 kilos de droga en el NOA, frente a 2.829 kilos en igual período de 2025, una caída del 32%. Sin embargo, casi se duplicó el decomiso de marihuana y cayó un 30% el de cocaína. Para Toranzos, esto refleja el impacto del blindaje fronterizo: las bandas cambian rutas y usan a Tucumán y Santiago del Estero para esconder la droga.
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