Heinze, el ex DT que eligió ser asistente y potencia al líder Arsenal
Gabriel Heinze dejó su rol de DT principal para ser asistente de Mikel Arteta en el Arsenal. Su humildad y exigencia son claves en la sólida defensa del líder de la Premier League.
Gabriel Heinze, con una década como entrenador principal, tomó la inusual decisión de convertirse en ayudante de campo de Mikel Arteta en el Arsenal. Su humildad y aporte, que trasciende lo defensivo, son claves para el equipo que lidera la Premier League inglesa.
La pregunta sobre qué motiva a un técnico experimentado a ceder el protagonismo y asumir un rol secundario encuentra una respuesta en la actitud del argentino. En julio del año pasado, Heinze dejó atrás su posición central para integrarse al cuerpo técnico de los Gunners. El equipo londinense, que ayer venció 3-2 a Bournemouth, se mantiene en la cima del campeonato inglés, una liga donde en las últimas tres temporadas había terminado como subcampeón.
Una humildad que marca el camino
La inquietud por aprender, incluso de rivales, no es nueva en la carrera de Gabriel Heinze. En 2019, mientras dirigía a Vélez Sarsfield, su equipo cayó derrotado por Defensa y Justicia en el estadio Amalfitani. La derrota lo llevó a una reflexión profunda que culminó en una llamada telefónica al entrenador contrario, Mariano Soso, a quien no conocía personalmente. “Tengo la inquietud sobre la decisión de ese proyecto de partido que yo no pude imaginar. Pensé en 20 formas (de jugar) y hay algo que no preví”, le confesó Heinze, según relató Soso en ESPN. Esa conversación, que se extendió hasta la madrugada, fue el inicio de una amistad que perdura.
Su trayectoria siempre pareció ir a contracorriente. Con apenas ocho partidos en Newell’s Old Boys, emigró a Europa a los 19 años, en una época donde la información no fluía como hoy. A los 23 años, Marcelo Bielsa lo convocó a la Selección Argentina. Se consagró campeón olímpico en Atenas 2004 siendo prácticamente un desconocido para el gran público, al punto que una banda under de la época se preguntaba en un estribillo: “Heinze, ¿quien carajo es Heinze?; ¿De dónde salió Heinze? (Juega en la selección)”.
El vínculo invisible con Arteta
El hilo que lo conecta con Mikel Arteta se remonta a sus tiempos como futbolistas, cuando fueron compañeros en el Paris Saint-Germain (PSG). Aquella fue la tercera liga europea de Heinze, después de pasar por el Valladolid en España y el Sporting de Lisboa en Portugal. Arteta, discípulo de Josep Guardiola, encuentra en la filosofía de Bielsa una parte fundamental de su identidad futbolística. Una idea que los hermana y no deben explicarse, creando un terreno fértil para su asociación en el banquillo.
El camino de Heinze como DT comenzó de manera atípica en Godoy Cruz, sin el carnet habilitante. Entrenaba al plantel durante la semana, pero los partidos los dirigía desde la platea. Un permiso transitorio nunca llegó, y fue despedido por malos resultados, despedido con una cruda bandera de la hinchada: “Gracias Heinze, pero necesitamos un DT con título”.
Forjado en la adversidad
Su siguiente destino fue Argentinos Juniors en la Primera Nacional, donde conoció la hostilidad de una afición urgida por el ascenso. Cuando el equipo internalizó su idea de juego, se transformó en una aplanadora y logró el ascenso de manera contundente. Pese a los elogios finales, Heinze nunca levantó los brazos a la tribuna. “Me banqué todas las puteadas en silencio ¿por qué tengo que creer los aplausos?”, declaró, mostrando su carácter visceral y su difícil relación con la prensa.
Luego llegó su etapa en Vélez y un paso conflictivo por el Atlanta United de la MLS. Allí, los jugadores pidieron su destitución, argumentando que sus métodos de trabajo eran irracionales y por fuera del convenio de trabajo. Parecía que la liga norteamericana no estaba preparada para su intensidad, un paralelismo que algunos trazan con la exigencia de Bielsa. La experiencia no lo doblegó. Regresó a Argentina, dirigió a Newell’s y, tras diez años al mando, tomó la decisión de resignar la centralidad para sumarse al Arsenal como asistente.
El impacto tangible en el campo
Como ayudante de Arteta, su foco natural es lo defensivo, pero su influencia es más amplia. Desde su llegada, el Arsenal encadenó 18 partidos invictos en todas las competencias. En la actual temporada de Premier League, es la defensa menos goleada, con solo 14 goles en contra en 20 encuentros. El portero David Raya lo elogió públicamente: “Heinze es una persona excepcional y un excelente entrenador. Nos exige darlo todo… Para asegurar victorias, hay que defender excepcionalmente bien, sobre todo en esta liga que es la más exigente del mundo”.
En el banquillo, su energía es inconfundible. Es quien da las últimas indicaciones a los suplentes antes de un cambio, moviéndose con la autoridad de un primer entrenador. El defensor francés William Saliba destacó: “Es de gran ayuda… Nos da energía porque siempre habla, siempre en voz alta, incluso en los entrenamientos… Habla mucho, y es bueno tenerlo cerca”.
La otra cara del “Gringo”
Detrás de la fachada de exigencia máxima que lo llevó a problemas en Estados Unidos, los jugadores del Arsenal descubren a un profesional querido. El delantero brasileño Gabriel Martinelli lo describe: “Lo ama todo el mundo. Bromeamos y nos divertimos con él. Es una persona sensacional, todo el plantel está a gusto con él, tiene sus gestos argentinos, pero es un tipo sensacional que el grupo abrazó de una forma increíble”. La misma intensidad que en otro contexto generó rechazo, en el vestuario del líder inglés se traduce en admiración y resultados.
La historia de Gabriel Heinze como asistente de campo es, en esencia, la de un hombre que eligió el camino menos transitado, priorizando el aprendizaje y el proyecto colectivo sobre el estatus personal. Siempre la misma dirección, la difícil, la que usa el salmón…, remarca el relato de su carrera. En el Arsenal, esa natación contra la corriente está ayudando a moldear a un candidato firme al título.
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