Hallaron en Santa Cruz una planta fósil de 150 millones de años y su estado de conservación dejó helados a los científicos
Científicos argentinos encontraron una conífera jurásica tan bien preservada que parece de vidrio. ¿Qué secretos esconde esta planta de 150 millones de años?
Un equipo de investigadores del CONICET y del Museo Paleontológico Egidio Feruglio (MEF) descubrió en Santa Cruz una planta fósil de aproximadamente 150 millones de años con una conservación tan excepcional que permite observar células individuales. El hallazgo, publicado en la revista científica American Journal of Botany, representa un hito para la paleobotánica mundial.
La especie fue bautizada como Austrohamia vitrea, en referencia a su aspecto translúcido similar al vidrio. Pertenece al grupo de las coníferas, la misma familia que incluye a los cipreses y al alerce patagónico actual.
¿Por qué se conservó tan bien?
Los restos fueron encontrados en rocas jurásicas de la provincia y se destacan por su preservación tridimensional. Los científicos explicaron que las hojas y ramas quedaron atrapadas en depósitos ricos en sílice, un proceso que permitió conservar la estructura interna con una precisión inusual.
Gracias a esto, los investigadores pudieron analizar tejidos y células que normalmente se pierden con el paso de millones de años. Esta característica convierte al fósil en una pieza clave para estudiar la evolución de las plantas que poblaron la Patagonia prehistórica.
Un vidrio vegetal de 150 millones de años
El nombre vitrea, que significa “de vidrio” en latín, hace referencia al aspecto traslúcido que presentan los fósiles dentro de la roca. Es como si la anatomía de la planta estuviera detrás de una vitrina, permitiendo una observación casi directa.
Los expertos señalan que este tipo de conservación es excepcional porque permite reconstruir aspectos de la biología de plantas extintas que habitaban ambientes volcánicos de la Patagonia hace unos 150 millones de años.
Santa Cruz, un paraíso jurásico
Santa Cruz es considerada una de las zonas más ricas del mundo para el estudio de fósiles jurásicos. En distintas áreas de la provincia se encontraron plantas, insectos, hongos y microorganismos preservados con un nivel de detalle excepcional gracias a antiguos sistemas geotermales y procesos volcánicos.
Los investigadores sostienen que estos yacimientos permiten reconstruir ecosistemas completos de hace millones de años y ayudan a entender cómo evolucionó la vida en el sur del continente.


También puede interesarle