Festejaban el Mundial 2026, pero una bomba de estruendo apagó la alegría: la tragedia que enlutó a Neuquén
Una bomba de estruendo de venta ilegal segó la vida de un joven de 24 años durante los festejos del Mundial. ¿Qué se sabe del artefacto y cómo llegó hasta allí?
Festejaban el Mundial 2026, pero una bomba de estruendo apagó la alegría: la tragedia que enlutó a Neuquén
Alan Daryl Ochoa, de 24 años, murió al explotarle una bomba de estruendo de gran capacidad durante los festejos por la final del Mundial y lanzó una frase que enloquece a los argentinos">la final del Mundial 2026 en el barrio Z1 de Neuquén capital. El hecho ocurrió el domingo por la noche en una vivienda donde familiares y amigos celebraban el triunfo de la Selección.
Según las primeras pericias, el artefacto explosivo fue activado de forma precaria mediante un martillo casero, lo que provocó una detonación inmediata de gran potencia. Otras tres personas resultaron heridas por la onda expansiva y fueron trasladadas a un centro de salud privado.
¿Quién era la víctima?
Alan era oriundo del norte de la provincia y había viajado a la capital para pasar unos días con sus familiares. En el momento del estallido, se encontraba manipulando el dispositivo junto a otras personas.
La autopsia determinó que la muerte se produjo por una gran hemorragia y múltiples fracturas ocasionadas por la onda expansiva. Los heridos, de 51, 28 y 13 años, sufrieron lesiones de diversa consideración y permanecen fuera de peligro.
La investigación en curso
La fiscal Guadalupe Inaudi ordenó medidas para esclarecer el origen del material explosivo, la confección del artefacto y la cadena de comercialización clandestina. Efectivos de Bomberos, Criminalística y el Departamento de Seguridad Personal trabajan en la vivienda recolectando evidencias.
El comisario inspector Juan Carlos Barroso confirmó que se trató de “una bomba de estruendo de gran capacidad y de venta ilegal”. Hasta el momento no hay detenidos y la causa está en etapa preliminar.
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