Femicidio en Tucumán: La maniobra de 24 minutos que la cámara captó y que podría sellar la condena

El informe pericial revela los 24 minutos clave del exmilitar Felipe Sosa para deshacerse del cuerpo de Erika Álvarez. Una trama de encubrimiento que involucra a una empleada judicial y un recorrido captado por cámaras que la Justicia usa para armar el rompecabezas del femicidio.

Por infotucuman · 25/03/2026 · min de lectura
Femicidio en Tucumán: La maniobra de 24 minutos que la cámara captó y que podría sellar la condena

La reconstrucción del horror comienza la noche del 6 de enero. Según la principal hipótesis, Erika Antonela Álvarez ingresó al domicilio de Felipe Sosa en calle Santo Domingo al 1100, en Yerba Buena, una vivienda que visitaba de forma ocasional. Su destino quedaría sellado en las horas siguientes.

Se cree que, entre esa noche y la madrugada del 7 de enero, Sosa asesinó a la joven, causándole lesiones gravísimas en la columna vertebral, a la altura de la base del cráneo. El testimonio de uno de los detenidos, de apellido Navarro, revela que Sosa le habría intentado pedir ayuda por teléfono alrededor de las 6:50 am del 7 de enero, diciendo que se le había “clavado” una chica, momento en el que se cree que Erika ya estaba sin vida.

¿Cómo se deshizo del cuerpo?

Mientras el cuerpo permanecía en la casa, se gestó un frío plan de encubrimiento. Un informe pericial del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) del Ministerio Público Fiscal reconstruyó, minuto a minuto, la maniobra para deshacerse del cuerpo. La clave estuvo en las cámaras de seguridad del barrio.

Al no poder ingresar su camioneta VW Amarok gris oscuro al domicilio, Sosa diseñó una logística circular para cargar el cuerpo sin ser detectado por las cámaras frontales. A las 10:33 hs, una cámara captó a una persona colocando una bolsa en la camioneta frente a la casa. Segundos después, Sosa salió en el vehículo hacia el oeste.

Durante los siguientes 23 minutos, la Amarok desapareció de la vista principal. La investigación sospecha que Sosa circuló por la parte trasera de la propiedad e ingresó por calle Guyanas, un sector resguardado de la vigilancia, donde habría cargado el cuerpo de Erika en la caja de la camioneta.

El recorrido fatal hacia el basural

A las 10:57 hs, la camioneta reapareció “proviniendo de calle Guyanas” y pasó nuevamente frente al domicilio en calle Santo Domingo. Con la carga ya oculta, y con Sosa claramente identificable al ir con la ventanilla baja, emprendió el viaje final.

La Amarok, identificada por detalles como sus estribos laterales y un barral cromado, fue rastreada fotograma a fotograma. A las 11:09 hs pasó por Av. Mate de Luna y a las 11:37 hs por la intersección de Av. Colón y Av. Roca, dirigiéndose hacia el sur de la ciudad.

El punto final fue el Barrio Manantial Sur. A las 11:47 hs, el vehículo ingresó al barrio, dirigiéndose a la esquina de William Blis y Gerónimo Helguera, el exacto lugar del hallazgo. Allí permaneció entre 10 y 15 minutos, tiempo en el que se cree que descartó el cuerpo en el basural.

Tras el descarte, la camioneta regresó por el Camino de Sirga (12:08 hs) y Av. Aconquija (12:11 hs), consolidando su vuelta al domicilio a las 12:15:37 hs. La operación completa había durado poco más de 24 minutos.

La trama de encubrimiento y la fuga

La investigación también pone la lupa sobre Justina Gordillo, una empleada de la Corte Suprema de Justicia provincial. Gordillo estuvo en el domicilio la noche del 6 de enero y se retiró pasada la medianoche. Según los registros, regresó a la vivienda el mismo 7 de enero, pero alrededor de las 13:00 hs, cuando Sosa ya habría completado el descarte del cuerpo.

Además, Sosa contó con la ayuda de Navarro, actualmente detenido, quien colaboró para hacer desaparecer en una bolsa un teléfono celular, otra prueba clave.

El 9 de enero, buscando impunidad, Sosa escapó hacia Pilar luego de comprar una moto de alta gama. La investigación señala que fue Justina Gordillo quien, posteriormente, entregó las llaves de la camioneta Amarok a terceros para que fuera trasladada también a Buenos Aires, intentando alejar la evidencia del teatro del crimen.

Hoy, cuatro personas se encuentran detenidas y el trabajo pericial del ECIF cierra el cerco sobre el exmilitar y sus colaboradores. Las cámaras no solo filmaron un recorrido; documentaron la logística de un femicidio que conmueve a Tucumán y que avanza hacia una condena.

Fuente: TN

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