Famaillá: El cementerio que se convirtió en una laguna y la pregunta que nadie quiere responder

El cementerio de Famaillá presenta un panorama desolador bajo el agua. Más allá de las lluvias, señalan errores de planificación y un riesgo sanitario que convierte el duelo en indignación. ¿Qué pasó con los desagües naturales del terreno?

Por infotucuman · 10/03/2026 · min de lectura
Famaillá: El cementerio que se convirtió en una laguna y la pregunta que nadie quiere responder

Un cementerio local se transformó en un paisaje desolador de agua estancada, mezclando luto con indignación y levantando una pregunta incómoda sobre las gestiones municipales. Las intensas lluvias pusieron al descubierto un problema de años que los vecinos y un periodista denuncian con crudeza, señalando fallas en la planificación urbana y advirtiendo sobre riesgos para la salud pública.

El periodista Enzo Nahuel López utilizó sus redes sociales para mostrar la cruda realidad del camposanto. “En Famaillá, el cementerio local debería ser un espacio de paz y recogimiento, pero hoy las visitas se convierten en una experiencia de dolor e impotencia”, escribió. Las imágenes que acompañan su relato son elocuentes: nichos y senderos sumergidos bajo el agua.

“Las imágenes del lugar muestran un camposanto inundado, con agua estancada que parece hundir la memoria de los seres queridos en el abandono”, agregó el cronista en su publicación, que rápidamente generó reacciones de preocupación e indignación entre los usuarios.

¿Solo fue la lluvia?

Si bien López reconoce el impacto de las precipitaciones y el aumento de las napas freáticas, es enfático al señalar que el problema va más allá de lo climático. Reducir la situación a un fenómeno meteorológico sería, en sus palabras, “una simplificación peligrosa”.

El denunciante se pregunta abiertamente por la planificación urbana que derivó en este escenario. “Un cementerio no debería inundarse de esta manera”, afirma con contundencia, dirigiendo el foco hacia las decisiones técnicas y políticas que se tomaron en el pasado.

Una crítica que atraviesa gestiones

La mirada crítica apunta a administraciones tanto pasadas como la actual. Se menciona a José Orellana y al actual intendente, Enrique Orellana, subrayando que la raíz del inconveniente se arrastra desde hace años.

El análisis técnico señala un error fundamental en la construcción del cementerio “La Veneración”. Según lo expuesto, se habrían tapado desagües naturales que permitían el correcto drenaje del terreno. Esta decisión, priorizando lo estético o político por encima de la hidrología básica, es señalada como la causante directa de las consecuencias que hoy se padecen.

El riesgo invisible bajo el agua

La indignación no se limita al aspecto visual o emocional del lugar. López y los vecinos elevan una alerta aún más grave: la posible contaminación del agua estancada. Se habla de la mezcla de líquidos cloacales con el agua de la inundación, un cóctel que representa un riesgo sanitario.

“La preocupación se extiende a la salud pública: se habla de la mezcla de líquidos cloacales con el agua estancada, lo que se considera una afrenta a la dignidad humana”, destaca el periodista en su denuncia, agregando una capa de gravedad al ya complejo panorama.

Un ciudadano, citado por López, resume la sensación general con una frase contundente: “La inundación no es solo un fenómeno climático; es el síntoma de una gestión que ha fallado en proteger el suelo donde reposan nuestros antepasados”. Esta declaración refleja el sentir de una comunidad que ve cómo un espacio sagrado se deteriora, apuntando a lo que consideran un fracaso acumulado de la administración pública.

Las imágenes y los testimonios circulan en redes sociales, manteniendo viva la demanda por una solución definitiva que vaya más allá de paliativos temporales y que aborde las causas estructurales de un problema que, según los denunciantes, lleva años gestándose.

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