Falcioni no pudo con la maldición: el penal que congeló el Monumental y dejó al Decano en la cuerda floja
El debut de Julio César Falcioni en Atlético Tucumán terminó en un amargo empate y un penal fallado en la agonía. ¿Por qué el cambio de entrenador no logró sacudir al Decano y qué reveló este frustrado estreno en el Monumental?
La era Falcioni en Atlético Tucumán arrancó con un decepcionante empate 1-1 ante el último de la tabla, Aldosivi, en el José Fierro. Una noche que prometía un nuevo comienzo terminó con un penal desperdiciado en el último suspiro y la confirmación de una crisis que se niega a terminar. El equipo apenas suma una victoria en sus últimos diez compromisos.
La esperada debut del “Emperador” no logró alterar la realidad de un plantel que volvió a exhibir graves problemas para imponerse, incluso frente a un rival accesible. El gol del empate local llegó a los 55 minutos mediante un cabezazo de Franco Nicola, que generó un efímero grito de liberación en las tribunas.
¿Una oportunidad de oro tirada a la basura?
Ese impulso, sin embargo, no fue suficiente para concretar la victoria. Sobre el final del encuentro, en una jugada dramática, Leandro Díaz tuvo en sus pies la chance de darle los tres puntos a Atlético desde los doce pasos. Su fallo en la definición del penal, en los instantes finales, terminó por simbolizar la frustración de una noche que había generado expectativas renovadas.
El cierre del partido, con Atlético presionando, no logró ocultar un desarrollo futbolístico preocupante. El equipo jugó a un nivel muy bajo y no mostró señales claras de una reacción táctica bajo las órdenes del nuevo técnico. La llegada de Falcioni, en su primera prueba, no fue el revulsivo que muchos esperaban.
Un primer tiempo para el olvido
Durante la etapa inicial, el Decano ofreció una de sus versiones más pobres de todo el campeonato. Aldosivi, un rival que llegaba a Tucumán sin triunfos en el torneo, logró dominar varios pasajes del juego con relativa facilidad, dejando al descubierto las conocidas fragilidades del conjunto local.
Tampoco se pudo apreciar con claridad la idea de juego que Falcioni quiso implementar. Los ingresos de Luciano Vallejo, Gabriel Compagnucci y Franco Nicola por las bandas insinuaban un equipo más dedicado a la contención que a la creación. Sin embargo, este esquema no consiguió ni solidificar la defensa ni generar peligro ofensivo de manera consistente.
En la segunda mitad, tras el gol de Nicola, Aldosivi se replegó y Atlético asumió el protagonismo, más por la actitud del rival que por un funcionamiento colectivo depurado. De esa dinámica surgió la oportunidad del penal que Díaz no pudo convertir.
Un presente que sigue siendo alarmante
La situación del equipo de la calle 25 de Mayo y Chile continúa siendo delicada. El cambio en el banquillo no produjo, al menos en esta primera instancia, el impacto psicológico y futbolístico que suele acompañar a una nueva dirección técnica.
Con escaso tiempo de trabajo y un plantel que recién comienza a adaptarse a sus métodos, Falcioni deberá apelar al trabajo en silencio para intentar reconstruir la confianza y el juego de un equipo que parece haber perdido su rumbo. El margen de error es mínimo.
El próximo desafío será el lunes, cuando Atlético Tucumán visite a Barracas Central en Buenos Aires. La necesidad de sumar puntos de inmediato se vuelve urgente para empezar a revertir un panorama que, partido a partido, se complica cada vez más.
También puede interesarle