Estados Unidos desvela un plan de tres fases para controlar el futuro de Venezuela
Estados Unidos presentó un plan de tres fases para supervisar a Venezuela, controlando su petróleo “indefinidamente”. Incluye vender hasta 50 millones de barriles y gestionar los fondos.
El gobierno de Donald Trump presentó un detallado programa para estabilizar y supervisar a Venezuela, centrado en el control “indefinido” de su industria petrolera. El plan, dividido en tres etapas, incluye la venta de hasta 50 millones de barriles de crudo bajo supervisión estadounidense.
En una reunión con senadores en el Capitolio, el secretario de Estado, Marco Rubio, expuso la hoja de ruta más concreta de Washington para el país caribeño tras la captura de Nicolás Maduro. Rubio enfatizó que la administración Trump “no estaba improvisando” y delineó un proceso que coloca a Estados Unidos como tutor principal del futuro venezolano.
La estrategia se estructura en tres fases claramente definidas. La primera, denominada de estabilización, se focaliza en la economía, con eje en el petróleo y la participación de empresas internacionales. La segunda etapa es de recuperación, poniendo el acento en la reconciliación nacional. La fase final, de transición, contempla la integración de la oposición y la convocatoria a elecciones.
El petróleo como instrumento de presión
El mecanismo central de la fase inicial es la confiscación y venta de entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo, equivalentes a hasta dos meses de producción del país. Rubio precisó que el crudo se vendería “a precios de mercado, no con descuento”, como hacía el régimen anterior. Los fondos generados serían gestionados directamente por Washington para, según sus palabras, “beneficiar al pueblo estadounidense” y evitar la corrupción.
Poco antes, el secretario de Energía, Chris Wright, había sido más explícito, afirmando que Estados Unidos pretende mantener un control significativo sobre la industria petrolera venezolana “indefinidamente”. Wright, un exejecutivo del sector, declaró: “Necesitamos tener esa influencia y ese control sobre las ventas de petróleo para impulsar los cambios que deben ocurrir en Venezuela”.
Acceso al mercado y transición política
El segundo pilar del plan busca garantizar “que las empresas estadounidenses, occidentales y de otros países tengan acceso al mercado venezolano de forma justa”. Este punto apunta a reabrir la economía venezolana a la inversión extranjera bajo nuevos términos.
Respecto a la tercera fase, Rubio ofreció menos detalles, pero confirmó que es “de transición” e “incluye la integración de los partidos de la oposición” para la celebración de futuros comicios. El canciller aseguró que ahora cuentan con un “control y capacidad de presión tremendos sobre lo que pueden y podrán hacer las autoridades provisionales”.
Contexto de las incautaciones y marco legal
El anuncio se produjo horas después de que la Marina estadounidense incautara otros dos petroleros, uno de ellos con bandera rusa. Esta acción se enmarca en un bloqueo parcial impuesto por Washington para impedir que muchos buques salgan de Venezuela con petróleo, una medida que ha obstruido una fuente vital de ingresos para el anterior régimen.
Buena parte de los 50 millones de barriles que pretende controlar Trump provendrían de esos depósitos de crudo que no pudieron ser exportados. Aún no está claro bajo qué autoridad legal operaría la Casa Blanca para supervisar estas ventas. Un portavoz oficial afirmó que existe un acuerdo con las autoridades interinas venezolanas para que EE.UU. controle la comercialización del petróleo.
Posteriormente, la petrolera estatal PDVSA confirmó que negociaba la venta de crudo a Estados Unidos usando “marcos similares a los vigentes con empresas internacionales, como Chevron”, para una transacción estrictamente comercial.
División política en la recepción del plan
La presentación del plan ha generado una división de opiniones entre los legisladores estadounidenses. Mientras los republicanos elogian la propuesta como una estrategia firme y estructurada, los demócratas albergan dudas. Varios críticos del partido opositor afirman que el proyecto de Trump equivale a un expolio de la riqueza nacional de Venezuela, planteando cuestionamientos éticos y legales sobre la intervención.
En un mensaje en redes sociales, el presidente Donald Trump había adelantado previamente la existencia de un acuerdo por el cual Venezuela “comprará exclusivamente productos fabricados en EE.UU.” con el dinero recibido por la venta de su petróleo, cerrando aún más el círculo de dependencia económica que plantea este histórico acuerdo.
También puede interesarle