“Es como tener a Messi en el banco de suplentes”: el crudo diagnóstico de la industria de biocombustibles que preocupa al campo
La industria del biodiesel argentino solo usa el 25% de su capacidad instalada y las plantas más eficientes están paradas. ¿Qué cambia con el proyecto de Bullrich que se trata en el Senado?
La industria del biodiesel argentino solo usa el 25% de su capacidad instalada y, en medio de un debate clave en el Senado, los empresarios del sector lanzaron una advertencia que duele: las plantas más eficientes están paradas mientras funcionan las menos competitivas. La metáfora futbolera la puso Luis Zubizarreta, vicepresidente de CARBIO: “Es como tener a Messi sentado en el banco de suplentes”.
¿Por qué hay plantas paradas y otras funcionando?
Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), elaborado por Bruno Ferrari, Matías Contardi y Julio Calzada, el sistema actual de cupos fijos desincentiva la inversión. Zubizarreta calificó el esquema como “soviético” y explicó que las empresas que ya tienen asegurado un cupo no tienen incentivos para mejorar. “Eso termina perjudicando al conjunto del sector”, afirmó en el programa Agroindustria en Foco, por Eco Medios AM 1220.
La paradoja es que, mientras la capacidad ociosa llega al 75%, las plantas más eficientes no pueden producir porque no tienen cupo. La solución que plantea la Cámara Argentina de Biocombustibles es un esquema de competencia y libertad de mercado, donde el que produce mejor vende más.
El proyecto de Bullrich que divide aguas
La senadora oficialista Patricia Bullrich impulsa una nueva ley de biocombustibles que propone elevar el corte obligatorio de bioetanol del 12% al 15% en naftas, pero el Gobierno tuvo discrepancias con otras iniciativas que buscan subir el corte de biodiésel en el gasoil. La discusión se dio la semana pasada en la Comisión de Minería, Energía y Combustibles del Senado, donde se evaluaron distintos proyectos.
La propuesta oficial contempla un incremento de la tasa de corte de biodiésel al 10% después de 12 meses de sancionada la ley. Esto implicaría una demanda de 1,3 millones de toneladas anuales, un 33% más que con el corte actual del 7,5%.
75% de capacidad ociosa: los números que alarman
El informe de la BCR detalla que la producción acumulada en el primer cuatrimestre del año fue de 308.565 toneladas, un 16% más que el año pasado, pero aún un 25% por debajo del promedio de los últimos cinco años. La producción nacional tocó un piso histórico de 0,83 millones de toneladas en 2023, afectada por la sequía, y si bien se recuperó a 1,1 millones en 2024 y 0,97 millones en 2025, la capacidad instalada nacional es de 3,8 millones de toneladas anuales.
“Los volúmenes producidos dejan una capacidad ociosa anual en torno al 75%”, alertó el reporte. La caída se explica mayormente por la merma en las exportaciones: en 2025 se exportaron solo 273.386 toneladas, el nivel más bajo de la serie histórica. Y en el primer cuatrimestre de 2026, las exportaciones fueron apenas 30.360 toneladas, el registro más bajo desde 2008.
El riesgo de quedarse sin mercado europeo
La Unión Europea, único mercado actual para las exportaciones argentinas de biodiesel, podría adoptar una resolución que cierre la puerta a los envíos. Esto agravaría aún más la situación de una industria que nació enfocada en la exportación y hoy depende casi exclusivamente del mercado interno.
El cambio de esquema que propone el Gobierno
El proyecto oficial prevé una migración gradual del sistema de cupos a un mercado más flexible, a través de un “Mercado Electrónico Transparente” donde puedan participar tanto empresas integradas como no integradas. A partir de la entrada en vigor del corte del 10%, la mitad del abastecimiento se negociará libremente. Para 2030, el 3% del corte obligatorio estará garantizado para empresas no integradas y el 7% restante se negociará en el mercado libre.
También se contempla un precio máximo vinculado al valor de paridad de importación, calculado por un organismo independiente. Las empresas mezcladoras podrán añadir biodiesel por encima del corte obligatorio, se habilitarán vehículos flex fuel y surtidores exclusivos en estaciones de servicio. Incluso se abre la posibilidad de importar biocombustibles si hay faltante.
“Un nuevo régimen que brinde previsibilidad podría generar un piso de demanda más sólido y disminuir la gran capacidad ociosa”, concluyó el informe de la BCR.
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