Encontró una riñonera perdida y lo que hizo después es escalofriante: estafó por más de $15 millones

Una mujer encontró una riñonera perdida en la calle y desató una ola de estafas millonarias. ¿Cómo logró engañar a bancos y comercios durante meses?

Por infotucuman · 19/05/2026 · min de lectura
Encontró una riñonera perdida y lo que hizo después es escalofriante: estafó por más de $15 millones

Una mujer fue imputada por 11 hechos delictivos tras utilizar documentación extraviada para estafar por más de $15 millones en San Miguel de Tucumán. La Justicia provincial avanza con la causa mientras la acusada permanece detenida.

La Unidad Fiscal de Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad I, a cargo del fiscal Diego Alejo López Ávila y representada por el auxiliar Rogelio Rodríguez del Busto, reformuló los cargos contra la mujer durante una audiencia de ampliación del objeto procesal. El juez interviniente ordenó que continúe detenida por 30 días más, mientras se profundiza la investigación.

¿Cómo comenzó todo?

Según la acusación, el 26 de enero de 2026, la víctima extravió un portadocumentos que contenía su DNI y una tarjeta bancaria mientras caminaba por la zona de calle Junín y El Bajo, en la capital tucumana. La imputada encontró la documentación y, lejos de devolverla, decidió conservarla para iniciar un raid delictivo.

Entre el 27 de enero y el 10 de febrero, haciéndose pasar por la damnificada, realizó compras presenciales en distintos comercios por $3.234.659,08 y operaciones virtuales por otros $2.200.000.

Préstamos y tarjetas de crédito fraudulentas

El 24 de febrero, utilizando datos personales de la víctima y recibos de sueldo descargados ilegítimamente desde la plataforma estatal DIGITUC, abrió una cuenta crediticia y obtuvo un préstamo personal por $2.646.000. Al día siguiente, repitió la maniobra para conseguir otro crédito por $1.985.413,92.

El 8 de marzo logró obtener fraudulentamente una tarjeta de crédito a través de canales virtuales. Luego retiró el plástico y, entre el 13 y el 19 de marzo, realizó compras por $1.217.038,92. También gestionó un crédito para bienes electrónicos, generando una deuda de $2.735.000.

El 1 de abril se presentó en un salón comercial de una tarjeta de crédito con el DNI y diez recibos de sueldo de la víctima, firmando solicitudes y contratos para obtener otra cuenta. Con esa línea, realizó compras entre el 10 y el 30 de abril por $1.193.242,91.

El día que la descubrieron

El 8 de abril, la imputada se presentó en una sucursal bancaria de avenida Alem y Las Piedras y, tras exhibir el DNI extraviado, retiró $2.084.300 de la cuenta de la víctima. El 29 de abril, falsificó firmas para gestionar un crédito personal y retiró productos tecnológicos valuados en $2.639.141. El 5 de mayo obtuvo otro crédito por $200.900.

La seguidilla terminó el 8 de mayo de 2026, cuando la acusada regresó a la misma sucursal bancaria e intentó retirar dinero nuevamente. Alcanzó a extraer $100.000 antes de ser descubierta por el empleado de seguridad, quien la reconoció de una operación anterior. El personal bancario verificó inconsistencias biométricas y dio aviso a la policía, que la aprehendió en el lugar.

También puede interesarle

Sociedad
Sociedad
Sociedad
Sociedad
Sociedad
Sociedad
Publicidad