El vivo de TikTok que nadie quiso ver: la noche en que 96 personas presenciaron un suicidio
96 personas vieron cómo Karla se quitaba la vida en TikTok mientras su ex la insultaba. ¿Qué pasó con las denuncias que hizo durante cuatro años?
La madrugada del 24 de octubre de 2025, Karla Robles transmitió su propio suicidio en vivo por TikTok, mientras su ex pareja Diego Zerda la alentaba a hacerlo desde los mensajes. Ahora, la fiscalía logró cerrar la investigación y pidió la apertura a juicio por instigación al suicidio.
La evidencia es contundente: peritajes digitales, testimonios de amigas y capturas de pantalla muestran que Zerda sabía lo que Karla iba a hacer, vio la transmisión y luego borró todo su celular.
¿Qué pasó esa madrugada?
Karla generó un enlace a una transmisión en vivo de TikTok y la configuró para que solo Zerda pudiera verlo. Él lo vio. Mientras ella se despedía de sus seres queridos y explicaba que no soportaba la depresión, 96 usuarios presenciaron cómo se ahorcaba.
Sus amigas, que también estaban viendo, corrieron a su casa pero ya era tarde. Una de ellas logró grabar la pantalla del celular de Karla y capturó los mensajes de Zerda, que desaparecían mientras él los borraba.
“Ella en un mensaje le puso ’sabes que te voy a dar con el gusto tanto querés que me muera ahora vas a ver en tiktok como me cuelgo pero antes todo el mundo va a saber tu nombre’ y él le clavó el visto, a lo que luego le puso ’no lo vas a hacer si sos una cobarde’”, declaró una amiga en la causa.
Lo que los teléfonos revelaron
El perito Gerardo José Marranzino analizó los celulares de Karla y sus amigas. El de Zerda no aportó nada porque lo restauró de fábrica seis horas después de la muerte. Sin embargo, halló evidencia clave en las conversaciones de Facebook Messenger e Instagram.
Entre los mensajes más graves, horas antes del suicidio, Zerda le escribió: “En el peor de los infiernos vas a terminar”, “Rata traidora”, “Te acabo de maldecir averigua quién es baphomet”. A las 03:07 le dijo: “Ahí en tik tok nos vemos”. Karla respondió minutos después: “No querías que me muera? Ahí te doy con el gusto. Bye”.
Años de violencia sin respuesta judicial
Karla y Zerda se conocieron entre 2020 y 2021. La violencia comenzó casi de inmediato. Ella presentó cuatro denuncias, pero ninguna prosperó más allá de una restricción de acercamiento que nadie controló. Su abogado avisaba cada vez que Zerda incumplía, pero desde la fiscalía siempre respondían que ya lo iban a revisar.
Karla intentó suicidarse en 2022 y estuvo internada en la Clínica de Reposo del Noroeste (CREN). Allí compartió habitación con una joven que declaró: “Karla me comentó de su ex pareja, Diego la atormentaba por redes sociales y me hizo escuchar unos audios que decían ’negra puta, estás loca, por eso te internaron, matate de una vez’”.
En 2025 volvió a intentarlo y estuvo internada en el Hospital del Carmen. A pesar de todo, el sistema judicial no actuó.
El desafío del juicio
El delito de instigación al suicidio solo existe en su forma dolosa: requiere que el acusado haya tenido la intención voluntaria y consciente de que la víctima se quite la vida. La fiscalía confía en que está probado que Zerda conocía el frágil estado emocional de Karla y sus intentos previos, y aún así la instigó minutos antes del final.
Además, Zerda deberá responder por amenazas simples, luego de enviarle un audio al hermano de la víctima diciendo: “Si vos la tocas a mi vieja, o a cualquiera de mi familia, yo te voy a descuartizar”. La fiscalía anticipó que pedirá una pena de seis años de prisión.
Faltan imputados
Nada dice el requerimiento sobre los funcionarios públicos que estuvieron a cargo de las cuatro causas que Karla inició y que quedaron paralizadas. El abogado de la familia, Augusto Avellaneda, había insistido en vano. La muerte de Karla expone no solo la violencia de Zerda, sino también el abandono judicial que sufren muchas mujeres en Tucumán.
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