El ultimátum de Moyano a las grandes bebidas que amenaza con dejar las góndolas vacías
¿Se quedará el país sin Coca-Cola y Quilmes? El conflicto de Camioneros con las grandes bebidas escala y ya amenaza con desabastecimiento. Conocé los detalles del reclamo que mantiene en vilo a toda la cadena comercial.
El sindicato de Camioneros, liderado por Pablo Moyano, intensifica su conflicto con Coca-Cola, Quilmes y CCU tras el fracaso de la última audiencia virtual del 27 de mayo. El gremio advierte que la distribución de bebidas podría colapsar en los próximos días, generando desabastecimiento en supermercados y almacenes de barrio.
La disputa, centrada en la rama de Aguas y Gaseosas, tiene como eje la equiparación salarial y de beneficios entre el personal propio de las empresas y el de distribuidoras externas. Moyano denuncia una brecha injustificada en el pago del presentismo y los adicionales convencionales.
¿Qué reclama exactamente Camioneros?
El pliego de exigencias incluye la recomposición de ingresos para choferes y ayudantes, con foco en el premio por asistencia y puntualidad. Moyano puso como caso testigo a Quilmes, asegurando que la empresa paga ese beneficio al personal propio pero no a los trabajadores de concesionarios externos.
También exige una actualización de los adicionales salariales para compensar la pérdida de poder adquisitivo por la inflación. “Se siguen haciendo los boludos y miran para otro lado”, disparó Moyano tras la reunión sin acuerdo.
La táctica del “trabajo a reglamento”
Ante la falta de respuestas, el gremio aplica la modalidad de “trabajo a reglamento”, que consiste en cumplir estrictamente las normas operativas y de seguridad, reduciendo la velocidad de carga, descarga y despacho. Esto genera cuellos de botella en los centros logísticos y afecta la distribución.
Moyano advirtió que esta medida se podrá extender “sin límites” y que “el plan de lucha se profundizará hasta conseguir el objetivo”. Por el momento, no hay nueva fecha de audiencia programada.
Impacto en góndolas y precios
Desde la industria explican que el conflicto impacta en el consumidor final a través de tres mecanismos: quiebre de stock, traslado de costos logísticos y fragmentación de precios. Se estima que entre el 20% y 50% de la carga regresa a depósitos sin entregar.
Los pequeños comercios sufren faltantes y tienden a aumentar precios o eliminar promociones. Las grandes cadenas pueden mantener valores más estables por contratos prioritarios, pero los almacenes de barrio se ven obligados a subir precios por la dificultad de acceso a la mercadería.
Un patrón que se repite
El conflicto no es inédito. Hace semanas, Camioneros firmó un acuerdo “histórico” con distribuidoras de Coca-Cola que incluyó pase a planta permanente y reorganización de bonos. La actual disputa busca universalizar esos beneficios a Quilmes y CCU.
Moyano utiliza la “táctica del trabajo a reglamento” como herramienta de presión, difícil de impugnar legalmente. En el mercado advierten que si no se resuelve en las próximas 48 a 72 horas, la falta de reposición generará subas preventivas de precios y reducción de la oferta disponible.
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