El susto de Fernando Gago que enciende todas las alarmas: qué le pasó al DT y cómo reconocer un infarto a tiempo
El infarto de Fernando Gago encendió las alarmas. ¿Sabés reconocer los síntomas a tiempo? Conocé las señales y el tratamiento que le salvó la vida.
Fernando Gago, entrenador de la Universidad de Chile de 40 años, sufrió un infarto agudo de miocardio en plena conferencia de prensa. Fue operado con éxito tras sentir un fuerte dolor en el pecho después de dirigir un partido. Pero, ¿qué tan común es esto y cómo podemos estar atentos?
El episodio del DT no es tan raro como parece. Los infartos no discriminan edad ni condición física. Por eso, entender qué ocurre en el corazón y cómo detectar las señales puede salvar vidas.
¿Qué sucede exactamente en el corazón?
Un infarto agudo de miocardio ocurre cuando una arteria coronaria se obstruye, generalmente por la rotura de una placa de grasa que forma un coágulo. Esto corta el flujo sanguíneo y daña el músculo cardíaco. La causa más frecuente es la aterosclerosis, aunque también puede deberse a inflamación, infecciones, drogas o traumatismos.
Los factores de riesgo incluyen tabaquismo, colesterol alto, hipertensión, diabetes y antecedentes familiares. Es una emergencia médica: la mortalidad antes de llegar al hospital supera el 40%, pero si se actúa dentro de las primeras cuatro horas, los tratamientos actuales permiten una buena recuperación.
Señales de alerta que no podés ignorar
El síntoma más típico es un dolor intenso en el pecho, con opresión, que puede irradiarse al brazo izquierdo, cuello, mandíbula, espalda o abdomen, y dura más de veinte minutos. Puede ir acompañado de falta de aire, sudor frío, náuseas o mareos.
Ojo: en mujeres, adultos mayores o diabéticos, los síntomas pueden ser atípicos o pasar desapercibidos. De hecho, los especialistas señalan que la mitad de los infartos se presentan sin síntomas previos, siendo el infarto la primera señal de una enfermedad coronaria silenciosa.
Diagnóstico y tratamiento: la angioplastia que salvó a Gago
El diagnóstico se hace con un electrocardiograma de urgencia y análisis de sangre que miden las troponinas, proteínas que se liberan cuando el corazón sufre daño. La ecocardiografía evalúa el movimiento de las paredes cardíacas.
Cuando una arteria se bloquea por completo, el tratamiento más efectivo es la angioplastia urgente, el mismo que recibió Gago: se abre la arteria y se coloca un stent. Si no se puede hacer de inmediato, se usan fármacos para disolver el coágulo.
Vida después del infarto: rehabilitación y cuidados
Superada la fase aguda, comienza la rehabilitación cardíaca con actividad física progresiva y supervisada. Ejercicios como caminar, nadar o andar en bicicleta, unos 30 minutos al día, cinco veces por semana, son el punto de partida, siempre con autorización médica.
Los beneficios son concretos: mejora el oxígeno en los tejidos, baja el colesterol y la presión, y reduce la ansiedad post-infarto. Los expertos recomiendan calentar siempre, evitar el agotamiento, parar ante dolor o mareos, y no hacer ejercicio en ayunas.
El tratamiento farmacológico incluye antiagregantes como aspirina, betabloqueantes y estatinas. Dejar de fumar es la medida más importante para prevenir otro episodio.
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