El sistema de transporte al borde del colapso: revelan la cruda ecuación que amenaza con dejar sin colectivos
Los números no cierran y las empresas advierten que no pueden seguir operando. ¿Qué pasará si el sistema colapsa justo cuando miles dependen de él para trabajar y estudiar?
Las empresas de colectivos en Tucumán enfrentan una crisis financiera límite que podría desencadenar la caída de servicios en los próximos días. El vicepresidente de la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (AETAT), Jorge Berreta, advirtió que los recursos están “agotados” y que, sin soluciones urgentes, algunas compañías directamente no podrán salir a la calle.
En una entrevista con Los Primeros, Berreta trazó un diagnóstico crudo de la realidad del sector. “Este es un momento crítico, límite, donde el sector empresario ha asumido las responsabilidades. Hasta ahora no hubo ‘lockout’ ni una reducción importante de servicios”, explicó, aunque alertó que la situación podría cambiar drásticamente.
¿Qué factores impulsan esta crisis sin precedentes?
Berreta identificó dos elementos principales que están quebrando la ecuación económica de las empresas. El primero es el impacto del gasoil, que aumentó entre un 55% y un 60% desde principios de febrero. Según sus cálculos, el incremento representa unos $800 por litro, lo que significa un impacto económico adicional de $2.000 millones mensuales para el consumo provincial de aproximadamente 2.500.000 litros.
“Una empresa que pagaba $10 millones diarios en combustible pasó a pagar casi $16 millones. Esto rompió la ecuación económica ya endeble de las empresas”, sentenció el referente empresarial. Además, destacó que el pago del combustible debe realizarse en efectivo todos los días, lo que agrava la presión sobre el flujo de caja.
La presión salarial que complica aún más el panorama
El segundo factor crítico es el reclamo del gremio de UTA por una recomposición salarial del 18% para abril. Berreta detalló que este aumento representaría un impacto de $1.400 millones, llevando el costo salarial total a $8.600 millones mensuales. “Es imposible de afrontar. Por eso digo que hay que hacer un esfuerzo entre todos”, afirmó.
La situación se ve agravada por una caída constante en la cantidad de pasajeros. Desde octubre de 2024 a la fecha, se registra un 30% menos de pasajeros transportados. Berreta atribuyó esta disminución no solo a fallas en el servicio, sino principalmente a “la pérdida del poder adquisitivo, el transporte ilegal y la liberación de motos”.
¿Qué revelan los números del día a día?
Para ilustrar la gravedad de la descapitalización diaria, Berreta compartió un dato alarmante: “Una línea, voy a decir la Línea 4 porque así están todas, recaudó ayer $4.000.000 y gastó en gasoil en el día $4.200.000”. Esta situación de ingresos que no cubren ni siquiera el combustible pone en evidencia la insostenibilidad del modelo actual.
Consultado sobre una posible reducción de servicios en horarios “valle” (fuera de las horas pico), el empresario fue tajante: “Ya no se trata de una reducción de servicio, eso sería un paliativo. Se trata de que en estas condiciones hay empresas que por su endeudamiento no van a poder prestar servicio directamente”.
Gestiones contrarreloj y sueldos pendientes
Los trabajadores del sector aún no han cobrado los haberes correspondientes al mes de marzo. Berreta confirmó que están “gestionando y trabajando con los bancos para hacer efectivo el cobro, si Dios quiere, hasta el viernes”.
Mientras tanto, las empresas esperan reuniones clave con autoridades provinciales y municipales. “Estamos en gestiones con la intendenta Rossana Chahla, con el secretario de Transporte de la provincia y con el ministro de Economía. Seguramente entre viernes y lunes nos vamos a juntar en una mesa de trabajo”, anticipó.
Actualmente, el sistema se sostiene con subsidios locales tras el retiro de los fondos nacionales. La Provincia aporta $4.900 millones mensuales y la Capital unos $900 millones netos, según precisó Berreta.
“Nosotros estamos haciendo todos los esfuerzos y vamos con la mejor voluntad. Si no hay transporte público, es muy difícil que los chicos puedan ir al colegio, el sistema de salud se ve afectado, y también los trabajadores. Entre hoy y el lunes habrá decisiones clave”, concluyó el vicepresidente de AETAT.
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