El Segundo Mandato de Trump: Un Año de Cambios Radicales y Políticas Polarizantes

Un año después de su regreso a la Casa Blanca, Donald Trump ha implementado cambios radicales en migración, comercio, política exterior y poder ejecutivo, marcando una presidencia polarizante que busca transformaciones duraderas en EE.UU.

Por infotucuman · 30/12/2025 · min de lectura
El Segundo Mandato de Trump: Un Año de Cambios Radicales y Políticas Polarizantes

Tras un año de su segundo mandato, Donald Trump ha impulsado una transformación profunda en la política, la economía y la sociedad estadounidense, desde una drástica reducción de la migración hasta el uso de tropas en ciudades y una redefinición del poder presidencial. Su gestión, que ha operado frecuentemente con poderes de emergencia, ha sido comparada por su trascendencia con los primeros años de presidentes como Lincoln o Roosevelt, aunque sin responder a una crisis nacional de similar magnitud.

El presidente ha cumplido con varias de sus promesas de campaña, llevando los cruces ilegales en la frontera con México a mínimos históricos y bloqueando casi por completo el acceso al asilo. Simultáneamente, ha desmantelado programas de diversidad en el gobierno, ha tensado las relaciones con aliados tradicionales y ha aplicado políticas comerciales agresivas que han enriquecido a su círculo más cercano. Este vertiginoso primer año plantea una pregunta crucial: ¿cuánto de lo implementado por Trump puede considerarse un cambio irreversible para Estados Unidos?

Una Represión Migratoria Sin Precedentes

La migración se consolidó como pilar de la campaña de reelección de Trump, quien prometió una amplia represión. En el poder, no solo ha limitado la migración ilegal, sino también la legal. Mediante una orden ejecutiva, bloqueó el acceso al asilo para quienes entren sin autorización y presionó a México para disuadir a migrantes antes de que llegaran a la frontera. Los resultados son evidentes: desde enero, la Patrulla Fronteriza registra menos de 10,000 cruces ilegales mensuales en la frontera suroeste, cifras no vistas en décadas.

Sin embargo, su objetivo de deportaciones masivas no se ha cumplido en su totalidad. Según un análisis de The New York Times, el gobierno ha deportado a unos 500,000 migrantes en lo que va de año, lejos del millón propuesto. A pesar de la promesa de enfocarse en criminales, muchos detenidos en redadas urbanas no tenían antecedentes penales. Además, Trump recortó drásticamente el número de refugiados admitidos, reservando plazas para sudafricanos afrikáners mayoritariamente blancos, y ha dificultado la obtención de la green card para ciudadanos de países bajo su prohibición de viajar.

El Desmantelamiento de la Fuerza Laboral Federal

La promesa de “demoler el Estado profundo” se ha traducido en una reducción considerable de la plantilla federal. Trump purgó el Departamento de Justicia y el FBI, despidiendo a líderes vinculados a causas penales en su contra. Su director del FBI, Kash Patel, ha redirigido recursos a la detención de migrantes, recortando trabajo en áreas como la corrupción pública. En colaboración con el Departamento de Eficiencia Gubernamental de Elon Musk, se han efectuado recortes radicales en agencias, congelado subvenciones y desmantelado entidades como la USAID y el Departamento de Educación.

Se recortaron protecciones de la función pública y se ofrecieron pagos por dimisión masivos. Para noviembre, la Oficina de Administración de Personal calculó que 317,000 trabajadores federales habían dejado sus puestos, mientras solo se contrataron 68,000. Esta erosión ha impactado servicios como el control de enfermedades, la respuesta a desastres y la investigación contra el cáncer. Además, Trump ha purgado a inspectores generales independientes, socavando un mecanismo clave del Congreso para vigilar el despilfarro y el fraude.

Una Política Comercial Agresiva y sus Consecuencias

Trump promulgó aranceles de amplio alcance, argumentando que reequilibrarían el comercio mundial. De inmediato, impuso un arancel del 25% a importaciones de Canadá y México, y del 20% a China. En abril, introdujo gravámenes contra decenas de socios, trastocando el sistema comercial, para luego suspenderlos y restablecerlos en agosto. Según el Laboratorio de Presupuestos de Yale, la tasa arancelaria efectiva de EE.UU. supera el 18%, el nivel más alto desde 1934.

La disputa con China tuvo consecuencias devastadoras para industrias como la soja, aunque luego se alcanzó una tregua comercial con un rescate para los agricultores. Contrario a la promesa de un auge manufacturero, el sector ha perdido más de 50,000 puestos de trabajo desde que Trump asumió. Las empresas acumularon existencias antes de los aranceles, lo que ha mantenido un déficit comercial significativo en 2025. Ahora, con inventarios disminuyendo, comienzan a repercutir los aumentos de precios en los consumidores. La Corte Suprema se ha mostrado escéptica sobre el uso de poderes de emergencia para imponer estos gravámenes.

La Lucha Contra las Drogas: Agresividad y Contradicciones

La política antidroga del segundo mandato mezcla agresividad extrema con notables contradicciones. Trump ordenó designar como terroristas a cárteles de la droga, una medida sin precedentes, y en julio autorizó en secreto ataques militares contra embarcaciones en aguas internacionales sospechosas de tráfico. Desde el 2 de septiembre, el ejército ha atacado 29 embarcaciones, causando 105 muertes, justificadas bajo el argumento de que Estados Unidos está en un “conflicto armado” con estos cárteles.

Expertos jurídicos han rechazado esta lógica, señalando que el tráfico de drogas no constituye un “ataque armado”. Paradójicamente, mientras la justificación es la crisis por fentanilo (sintetizado en México con químicos chinos), los ataques se han dirigido a barcos con cocaína desde Sudamérica. Además, existen indicios de que estas operaciones podrían ser un preludio para un cambio de régimen en Venezuela, a pesar de que Trump indultó al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, condenado por exportar cocaína a EE.UU.

El Uso de Tropas en Suelo Nacional y la Justicia como Arma

Trump ha normalizado el uso de soldados federales en calles estadounidenses, saltándose normas que prohíben su uso para labores policiales. En abril, desplegó tropas en la frontera, otorgándoles poderes de agentes fronterizos mediante una maniobra legal novedosa. En junio, tomó el control de la Guardia Nacional de California sin el consentimiento del gobernador, desplegando 4,000 soldados y 700 infantes de marina en Los Ángeles, un acto sin precedentes desde el movimiento por los derechos civiles.

Paralelamente, ha utilizado abiertamente el Departamento de Justicia como instrumento de intimidación política. Ordenó investigar y acusar a adversarios percibidos, como el exdirector del FBI James Comey y la fiscal general de Nueva York Letitia James, abandonando la norma de independencia procesal. Su fiscal general, Pam Bondi, ha acatado estas órdenes, nombrando incluso a su exabogada personal, Lindsey Halligan, para llevar casos que luego fueron desestimados por un juez.

La Ofensiva Contra la Diversidad y la Concentración de Poder

Trump ha intentado convertir en tabú la mención de la diversidad, recortando fondos a universidades con programas de equidad y ordenando revisar bibliotecas militares por contenido sobre racismo. Ha ordenado restaurar estatuas confederadas y acusó a la Institución Smithsoniana de centrarse “demasiado en lo mala que fue la esclavitud”. También ha firmado órdenes que restringen la enseñanza sobre racismo y temas transgénero, eliminando protecciones de la era Biden.

Simultáneamente, ha emprendido un esfuerzo ambicioso para ampliar el poder presidencial. Ha centralizado el control del ejecutivo, despidiendo funcionarios en agencias independientes y sentando precedentes para retener fondos autorizados por el Congreso. Además, ordenó al Departamento de Justicia no aplicar una ley que prohíbe TikTok, sugiriendo que los presidentes pueden anular leyes si interfieren con sus deberes constitucionales, una expansión radical del poder ejecutivo.

Charlie Savage escribe sobre seguridad nacional y políticas legales para The New York Times. Zolan Kanno-Youngs es corresponsal de la Casa Blanca. Ana Swanson, Colby Smith y Albert Sun colaboraron con la reportería.

c. 2025 The New York Times Company

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