El secreto que siete chicos de Monteros esconden en la radio y que los tiene a todos hablando
¿Qué pueden enseñarle siete chicos a una radio entera? En Monteros, un grupo de amigos de entre 9 y 14 años tomó el control de la programación y el resultado los dejó a todos con la boca abierta. Descubrí el secreto detrás de “Mucha Chispa”.
Lo que comenzó como un simple juego de verano entre amigos se transformó en un fenómeno que está revolucionando la radio en Monteros. Un grupo de siete chicos, con edades entre los 9 y los 14 años, tomó el control de la programación de Radio Ibatín (104.3) y su programa “Mucha Chispa” se convirtió en la apuesta más fresca y exitosa para mantener viva a la vieja bestia de la radio. Lo que descubrieron y aprendieron en el camino es una lección que va más allá de los micrófonos.
Todo partió en el verano de 2026 en el barrio Villa Nueva de Monteros. Samuel Aparicio, de 11 años, hijo del propietario de la radio, Oscar Aparicio, solía frecuentar el estudio. La curiosidad de sus amigos por ese mundo desconocido fue el detonante. Entre charlas de ocio, Oscar advirtió el potencial del grupo y les dio rienda suelta. “Entonces juntamos información, queriendo informar a chicos, familias, y también entretener”, fundamenta Samuel.
¿Quiénes son los protagonistas de “Mucha Chispa”?
La chispa inicial de Samuel Aparicio encendió la llama en Luis Páez (13), Luis Santino Costa (14), Samuel Albarracín (13), Thiago Costilla (9), Martino Gómez (11) y Jeremías Elías (11). Cada martes y jueves por la tarde, el estudio se llena de sus voces. Al principio, los nervios eran la norma. “Se sentía un poco de nervio, pero después nos fuimos acostumbrando”, admite Luis. Santino agrega: “Todavía nos trabamos, nunca lo habíamos hecho, pero ya nos sale más natural”.
Los primeros programas fueron, en sus propias palabras, un “desastre”. Pero la autocrítica los llevó a mejorar. Thiago, el más pequeño, empezó solo dando el pronóstico del tiempo, pero pronto ganó confianza. Cada uno encontró su nicho: Samuel Aparicio se especializó en videojuegos, Santino, Samu Albarracín y Luis en deportes, y todos juntos en la curaduría musical más ecléctica que se pueda imaginar.
La sorprendente evolución y los desafíos superados
La primera regla del operador Oscar fue clara: nada de malas palabras en las letras. Esto obligó a los chicos a escuchar con atención cada canción, descartando algunas y descubriendo otras. Su playlist pasó de la cumbia villera y el trap a un menú exquisito que incluye a The Beatles, Chaqueño Palavecino, Milo J, José Luis Perales y hasta canciones en ruso y coreano.
Pero el verdadero aprendizaje vino con los problemas técnicos. ¿Qué hacer cuando se corta el internet en mitad del programa? Los chicos de “Mucha Chispa” tuvieron que aprender a improvisar con el contenido que ya tenían investigado y memorizado. “No es que hablamos de cualquier cosa”, aclara rápidamente Santino. Esta capacidad resolutiva los llevó a correr a sus casas, a pocas cuadras, para buscar información mientras sonaba la música y volver a tiempo para salir al aire.
No todo fue color de rosa. Hubo peleas por los tiempos de habla y por la inclusión de nuevos integrantes. “Yo me enojaba porque no me dejaban hablar, pensaba en dejarlo, pero después me di cuenta que no podía renunciar a algo que me gusta”, confiesa Luis. Sin embargo, la amistad y el objetivo común los mantuvo unidos. “Es que llevar adelante un programa es complicado, pero es parte del bienestar”, acota Samu Albarracín.
La recompensa llegó a las calles de Monteros. Empezaron a ser reconocidos. “Vos sos el de Mucha Chispa”, le dijeron a Samuel Aparicio en una estación de servicio. Para ellos, fue pura emoción. “Emoción y agradecimiento a Dios por permitirme participar”, resume Santino. “Yo estoy feliz por estar con ellos, siempre me crié saliendo a jugar juntos, y ahora hacemos radio”, reflexiona Luis.
Con el inicio de las clases, la continuidad del programa estuvo en duda. Pero este semillero de voces no quiere soltar “la bestia de la radio”. Oscar Aparicio, el operador y guía, lo resume con orgullo: “Cuando se la domina, es difícil soltarla”. “Mucha Chispa” demostró que en Monteros, la radio tiene futuro, y ese futuro se construye con amistad, curiosidad y la confianza en dar espacio a las nuevas generaciones.
También puede interesarle