El secreto mejor guardado de los chicos inteligentes: el ejercicio físico que potencia su rendimiento escolar
Un estudio revela que el ejercicio físico no solo mejora la salud, sino que también potencia la inteligencia y el rendimiento escolar. ¿Sabías que 4,5 horas de deporte a la semana pueden hacer la diferencia?
Un estudio de la Universidad de Granada acaba de revelar que los niños que hacen ejercicio no solo están más sanos, sino que también rinden mejor en la escuela. La investigación, publicada en JAMA Network Open, demuestra que la actividad física regular durante seis meses mejora la inteligencia y el rendimiento académico.
Durante años se creyó que la inteligencia era algo fijo, pero la ciencia empezó a cambiar esa idea. Ahora, un equipo liderado por el profesor Francisco Ortega, del Departamento de Educación Física y Deportes de la Universidad de Granada, junto con psicólogos y colaboradores internacionales, probó que el ejercicio físico puede potenciar la inteligencia, especialmente la llamada inteligencia cristalizada, la que usamos para el vocabulario y la sabiduría acumulada.
¿Qué descubrieron exactamente?
El programa de ejercicios, que consistía en juegos grupales al aire libre sin equipamiento avanzado, mejoró significativamente la flexibilidad cognitiva de los chicos. Esta capacidad mental permite adaptarse a cambios, mantener varios conceptos a la vez y cambiar la atención entre tareas. Además, el rendimiento académico general subió, sobre todo en matemáticas y resolución de problemas.
Los investigadores trabajaron con niños que realizaron tres sesiones semanales de 90 minutos cada una, a una intensidad media del 70% de su frecuencia cardíaca máxima. En total, 4,5 horas de ejercicio por semana.
Un mensaje para los padres
“Si sus hijos no se desempeñan bien académicamente, no los castiguen retirándolos de una actividad deportiva extraescolar”, advierte Ortega. Al contrario, recomienda asegurar al menos 60 minutos diarios de actividad física aeróbica moderada, con tres días de alta intensidad y ejercicios de fortalecimiento muscular y óseo, según las pautas de la OMS.
El impacto en la obesidad infantil
La obesidad afecta negativamente la salud general y también el cerebro. José Mora, profesor asociado del Departamento de Educación Física y Deportes, señala que el estudio muestra que el ejercicio es una herramienta eficaz para contrarrestar esos efectos negativos a nivel cognitivo y académico. El programa, basado en juegos grupales y trabajo con el propio peso corporal, es transferible al entorno escolar.
Ortega concluye: “Si pudiéramos aumentar la educación física a una hora diaria, como ya se hace en otros países europeos, mejoraríamos la salud física y mental de los niños y, como demuestra este estudio, también la inteligencia y el rendimiento académico”.
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