El primer dolor de cabeza de Santilli: los gobernadores ya le marcaron la cancha con la reforma electoral
¿Crees que la reforma electoral será un paseo para Santilli? Los gobernadores ya le pusieron los puntos sobre las íes. Enterate qué exigen y por qué el proyecto oficial tambalea.
Diego Santilli arrancó su gestión al frente de la Jefatura de Gabinete con un respaldo político que duró lo que un suspiro. Apenas juró, los gobernadores dialoguistas le dejaron claro que no piensan tragarse la reforma electoral tal como la quiere la Casa Rosada.
Tras la ceremonia, los mandatarios provinciales y el flamante funcionario intercambiaron opiniones sobre la agenda legislativa. Coincidieron en que el sistema electoral necesita cambios, pero no en el formato que impulsa el oficialismo. “La ley hay que cambiarla, pero no como quieren ellos”, filtraron desde el entorno de un gobernador aliado.
El proyecto estrella del Gobierno, que apunta a eliminar o suspender las PASO, se topó con un muro. Santilli tendrá que sudar la camiseta para juntar los votos necesarios en el Congreso. “Estuvieron de acuerdo en que hay que hacer reformas, pero no en el formato que está planteando el Gobierno”, remarcaron las mismas fuentes.
¿Qué quiere el Gobierno y qué piden los gobernadores?
En sus primeras declaraciones como jefe de Gabinete, Santilli ratificó que sus prioridades serán las reformas estructurales, entre ellas la electoral. Pero los gobernadores no solo piden cambios en el texto: también reclaman recursos, infraestructura y obras públicas. El Gobierno intenta combinar las discusiones legislativas con esos pedidos.
Patricia Bullrich, jefa de bloque de La Libertad Avanza en el Senado, salió a marcar la cancha: “La ley de reforma electoral es prioridad”, dijo tras reunirse con Santilli en la Cámara alta.
La nueva estrategia política del oficialismo
La Casa Rosada entró en una nueva etapa, con más foco en construir consensos parlamentarios y fortalecer el vínculo con gobernadores, legisladores y referentes territoriales. Santilli será el encargado de ordenar la agenda y conseguir apoyos para proyectos clave antes de marzo.
Además de la reforma electoral, la lista incluye cambios en propiedad privada, pliegos judiciales, la Ley Hojarasca, ludopatía y etiquetado frontal. En paralelo, el Gobierno busca acuerdos con mandatarios provinciales que podrían ser competidores electorales, pero sin romper el diálogo institucional.
“La idea no es formar alianzas, sino mantener acuerdos que faciliten las reformas y eviten conflictos en los distritos”, explican en el oficialismo. Con Santilli al frente, la estrategia se profundiza.
Mientras tanto, La Libertad Avanza competirá con su propio sello en la mayor parte del país, pero sin enfrentarse a los gobernadores aliados. El diseño electoral será similar al de 2025: sin alianzas locales en la mayoría de las provincias, concentrando esfuerzos en los distritos más grandes.
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